Esta semana os presento el cortometraje Salesman Pete, que se estrenó hace pocos días por internet. Este corto está realizado por unos estudiantes de la prestigiosa escuela de animación francesa Supinfocom. Sin embargo, terminarían abandonando ésta antes de la finalización del curso para dedicarse en exclusiva a la realización de este trabajo.


El trailer de este corto llevaba algunos meses circulando por la red y las expectativas que había creado dentro del sector eran enormes. El aspecto visual de la película me parece definitivamente maravilloso, sin embargo, la historia no era todo lo buena que esperaba.

En cualquier caso, juzgen ustedes mismos.

Hoy inauguramos la sección Estereoscopía. Y es que a raíz del cada vez mayor número de películas que se proyectan en este formato en los cines de todo el mundo, he considerado interesante abordar el tema para así poder conocer y entender el proceso. Sin embargo, no seré yo quien se encargue de hablaros sobre este asunto, sino Jesús Rodriguez, técnico de estereoscopía en la empresa S3D Technologies y, por tanto, persona mucho más cualificada que un servidor para profundizar en esta materia.


La estereoscopía versus 3D

Me gustaría empezar aclarando un poco la terminología que se viene utilizando en lo que se refiere al 3D. Ya todos estamos familiarizados con este término desde hace mucho tiempo, pero cuando vamos al cine a ver una película como Avatar y nos colocamos nuestras gafas, no estamos viendo una imagen en 3D sino estereoscópica. En una imagen en tres dimensiones disponemos de todos los puntos de vista que queramos, podemos dar la vuelta a las cosas y rodear escenarios a nuestro antojo. Una imagen estereoscópica, sin embargo, es una ilusión que simula el proceso natural de nuestra visión. Por tanto, sólo disponemos de dos puntos de vista, tal y como ocurre cada día cuando miramos a través de nuestros ojos.

Las imágenes son generadas, se componen, editan, proyectan y llegan a cada ojo por separado: la imagen grabada con la cámara izquierda será visualizada únicamente por el ojo izquierdo, mientras que la grabada con la cámara derecha será captada sólo por el ojo derecho. En todo este proceso intervienen ciertas normas que protegen al espectador de mareos y dolores de cabeza. Sencillos cálculos matemáticos y diversas técnicas de proyección y visualización permiten una cómoda visualización de la película por parte del espectador. Todo este proceso lo iremos desgranando y explicándolo a lo largo de una serie de artículos.

Básicamente, el S3D -término diplomático a medias entre el 3D y el Stereo- se basa en que con cada ojo vemos puntos de vista ligeramente distintos de la realidad. Un gesto típico podría ser ponerse el dedo pulgar o un boli bic azul delante de la nariz y guiñar alternativamente cada ojo. Entonces cada uno de nuestros ojos manda una imagen diferente al cerebro, y éste se encarga de fusionarlas en una sola imagen con sensación de volumen. En teoría, evolutivamente esto representa una ventaja para los depredadores, y ahora que la gente no caza tanto, lo utilizamos para volver a llenar las salas de cine. También los primates y las lechuzas, entre otros, comparten con nosotros esta sorprendente capacidad.

Hablando de esto un día cualquiera, entre cañas, surgió la pregunta, ¿y por qué las cosas se ven 'dentro' de la pantalla? Imaginemos la proyección de la siguiente imagen estéreo, donde hemos marcado tres zonas en concreto:


Con el ojo izquierdo tan sólo veríamos el trazo azul, y con el derecho el rojo, debido a que las gafas que nos ponemos al ver la película filtra la imagen para que cada ojo reciba tan sólo parte de la información. Fijémonos en el trazo del trasero del elefante. Nuestra visión convergería -es decir, juntaríamos ambas imágenes en una sola, tal y como vemos en la siguiente imagen:


Igualmente, podemos ver lo que pasaría si nos fijamos en la trompa, y en el lomo:


Y así es cómo se forman las imágenes dentro, sobre y fuera de la pantalla; icono esto último por excelencia del S3D.

Pero claro, en nuestro ejemplo el espectador está a una cierta distancia y bien centrado respecto a la pantalla. ¿Qué pasaría si se sienta en primera fila? Sus ojos seguirán estando obligados a ver la imagen que les corresponde, produciéndose o bien un excesivo bizqueo o, lo que es peor, un estrabismo doloroso.


¿Y si nos hemos entretenido en el baño y a la hora de coger las entradas sólo quedan laterales? Como comentábamos, en la estéreoscopía tan sólo disponemos de dos puntos de vista, ver la imagen lateralmente no hará que veamos al protagonista de perfil o tres cuartos. Más bien producirá un efecto de sesgado sobre la imagen, algo cuanto menos incómodo.


Así pues amigos, cuando vayan al cine a disfrutar una película estereoscópica, no acepten butacas de pasillo y eviten las primeras filas. Vamos, como siempre se ha hecho cuando uno va al cine. Lo mejor, bien centraditos.


Jesús Rodríguez
Técnico de estereoscopía en s3dtechnologies

www.s3dtechnologies.com

Buenas noticias para los nostálgicos. Las aventuturas de El coyote y el correcaminos volverán a las pantallas a lo largo del próximo año. El estudio Warner Bros ha anunciado el lanzamiento de tres cortometrajes de tres minutos cada uno que se proyectaran en los cines antes de las películas Cats & Dogs: The Revenge of Kitty Galore, Legend of the Guardians: The Owls of Ga’Hoole y El oso Yogi.

Aunque nos encontramos ante una de esas series que embejecen tan bien como el mejor de los vinos, el proyecto no deja de ser arriesgado. Y es que el correcaminos del siglo XXI ha claudicado a la hegemonía del 3D. En cualquier caso, que nadie se asuste porque no pinta nada mal. A continuación podéis disfrutar del trailer promocional que la Warner ha distribuido para presentar su "nuevo" lanzamiento.


El Coyote y el Correcaminos fue creado por Chuck Jones, uno de los maestros de la historia de la animación, en el año 1949. Esta serie fue concebida como una paradia a Tom y Jerry, que también era muy popular en la época. Jones se inspiró para crear la serie en un libro de Mark Twain, Roughin it, en el que éste especulaba acerca de la posibilidad de que los coyotes hambrientos podrían cazar correcaminos para alimentarse.

Si este nueva apuesta por El Correcaminos es simplemente la mitad de lo que fue la obra de Chuck Jones, podremos estar muy contentos porque seguro que vamos a disfrutar mucho.
La banda británica Gorillaz vuelve a regalarnos una bonita animación para la presentación de su nuevo single, On Melacholy Hill. El trabajo está dirigido por Jamie Hewlett, co-creador de la banda junto a Damon Albarn (Blur) y responsable de todo el diseño que rodea a Gorillaz.




Es una animación ésta bastante bonita y que mezcla e integra bastante bien diferentes estilos visuales. Se mezcla 3d volumétrico con otro que simula animación plana, 2d tradicional y muchos efectos como suele ser habitual. Además, en este videoclip Gorillaz hace cameos a algunos de los invitados que reune en Plastic Beach, como Lou Reed, De la Soul o Snoop Dogg.

En definitiva, un buen trabajo que espero que os guste. Con todos ustedes, On Melancholy Hill de Gorillaz.

Bonito corto de animación tradicional realizado por la productora británica Aardman. Esta productora de animación es una de las más importantes y reputadas del mundo, especialmente por su trabajo en la técnica de stop-motion. Entre sus éxitos más importantes, destacaríamos Chicken Run. Evasión en la granja y las películas de la pareja de detectives Wallace & Gromit.


La próxima semana se iniciará el mundial de fúbol 2010 y nada es ajento a un acontecimiento de una repercusión tan extraordinaria. Tampoco la animación.


El estudio de publicidad Paranoid Us, cuya sede principal está en Washington, ha lanzado el comercial Secret Training Camp con motivo del mundial de fútbol que tendrá lugar en Sudáfrica este mismo verano. Animación y estilo visual realista integrado maravillosamente en la selva africana, en un claro homenaje al fútbol de este continente.
La productora gallega Artefacto está siendo una de esas empresas emprendedoras que se han lanzado a la piscina para sacar una película de animación adelante. Y es que muy muy lejos del glamour de Hollywood y la alfombra roja, muchas productoras y profesionales de nuestro país luchan cada día por sacar proyectos "inviables" y tratar, porque no, de conformar una industria cinematográfica y de animación sólida a base de esfuerzo e ilusión. Considero que no son muchas las profesiones en las que el valor del trabajo está por encima del dinero y, siendo la animación sin duda una de ellas, no he querido pasar por alto el próximo estreno del largometraje O Apóstolo. La película se estrenará en los cines el próximo mes de julio y hoy su director, Fernando Cortizo, nos contará más acerca del proyecto que acaban de finalizar.  


mediaPose: La primera pregunta es obligatoria, ¿cómo un veterinario cuelga la bata y se hace animador y realizador? Sobre todo teniendo en cuenta que ambas parecen profesiones vocacionales.
Fernando Cortizo: Al mismo tiempo que empecé a estudiar veterinaria, empece a realizar mis primeros cortometrajes con mi amigo Mario Iglesias. Los animales y el cine siempre han sido mis dos pasiones y espero algún día juntarlas en un sólo proyecto.
mP: Después de hacer varios cortometrajes, ¿cómo se decidió Artefacto a hacer un largometraje? ¿Lo tenían en mente desde hace tiempo o simplemente surgió la oportunidad?
FC: Creo que es el camino natural de las cosas. Nuestros cortometrajes siempre nos los hemos planteado como experimentos. Siempre traté de probar cosas nuevas, arriesgar con guiones o historias que permitieran estudiar nuevas posibilidades de la animación y despreocupándome un poco del éxito del cortometraje. El proyecto de El apóstol surgió hace 4 años años como historia, y aunque sin prisa, siempre fuimos dando pequeños pasos hacia él.
mP: El tono de la película, en principio y sin haberla visto, me encanta porque me ha recordado enormemente a leyendas de Bécquer (por ejemplo, El bosque de las ánimas), basadas en la tradición popular de distintas regiones de nuestro país. En el caso de su película, todo gira en torno a leyenda sobre el pueblo de Xanaz, ¿de dónde surge esta historia? ¿quienes o cuales han sido los principales referentes a la hora de ubicar (en todos los aspectos) su película?
FC: Una vez leí en un periódico que un pueblo del camino de Santiago había desviado el trazado normal del camino para poder hacer negocio, como ya hacían algunos de sus pueblos vecinos. Esto me hizo gracia y empecé a pensar lo interesante que podría ser una historia similar pero con motivos mas oscuros. A partir de aquí y partiendo de leyendas gallegas, la historia fue creciendo hasta el guión actual. A nivel visual, una gran fuente de inspiración fue El baile de los vampiros de Roman Polansky, ya que tanto el tono como la estética van en la misma linea que mi película. Además, también están todas aquellas referencias que tengo por mis propios gustos, como es Tim Burton o las películas de la productora de terror británica Hammer.
Fotogama de la película O´apostolo. Imagen propiedad de Artefacto Producciones
mP: Me he fijado que casi todos los directores de departamento, especialmente los técnicos (director de efectos especiales, director de estereoscopía, directora de animación, fotografía, etc) son extranjeros. ¿Esto se debe a qué tuvieron dificultad para encontrar gente cualificada y con experiencia en estos sectores dentro de España para abordar el proyecto?
FC: Evidentemente, el stop motion es una técnica muy especializada y con poca tradición en España. En esta película quisimos crear un equipo mixto entre técnicos de primer nivel mundial y técnicos españoles, con la idea de que trabajasen con los mejores y poder crear cantera. Ahora creo que fue un acierto y estoy encantado con el nivel que han alcanzado.
mP: En cuanto a la banda sonora, me sorprendió muy gratamente que se pudiese contar en esta producción con un compositor de la repercusión de de Phillip Glass (El ilusionista, El show de Truman, Las Horas) ¿Qué tal resultó para el binomio Xavier Font- Arturo Vaquero que trabajan siempre juntos colaborar con un agente externo y, además una estrella del sector, como Glass? ¿Colaboraron o cada uno simplemente hizo cada uno su tema?
FC: El poder trabajar con Philip Glass ha sido un verdadero honor. En la reunión que tuve con él hablamos sobre la estética y la historia de la película y me sorprendió su gran conocimiento del guión. Philip compuso cinco temas para la película, mientras que Xavi Font y Arturo Vaquero otros cinco. Luego se encargaron de unificar toda la banda sonora siguiendo las pautas de los temas principales de Philip.
mP: La impresión que tengo después del trabajo de recopilación de información que he realizado acerca de O apóstolo es que la difusión publicitaria de la película está siendo, hasta el momento, escasa y bastante localizada en Galicia. ¿Teme que la repercusión del largometraje fuera del territorio gallego, tanto en el resto de España o como a nivel internacional, no sea la esperada?
FC: Para una empresa como la nuestra es muy difícil lograr publicitarse, ya que gastamos todos nuestros recursos en el propio proyecto. Sin embargo, ahora que estamos terminando veo la gran aceptación que está teniendo principalmente fuera de España. Sinceramente creo que cuando llegue su momento tendrá la repercusión mediática que deseamos.

Fotogama de la película O´apostolo. Imagen propiedad de Artefacto Producciones
 
mP: Teniendo en cuenta que se trata de una película española, siempre bajo sospecha, de animación, cuyo target suele ser el público infantil, siendo ésta una película adulta; y además en stop-motion, que no es la técnica de moda del momento precisamente, ¿qué le hace ser optimista para que O apóstolo triunfe? ¿Y pesimista?
FC: Sólo puedo ser optimista porque tenemos una gran película. Que ésta triunfe o no ya no depende de nosotros. Nuestro trabajo era hacer un buena película y la hemos hecho.
mP: Siguiendo en este sentido, ¿cuáles cree usted que son los puntos fuertes de la película y cuáles los débiles?
FC: No sabría decir los débiles porque como soy guionista y director estoy encantado con todo lo que he hecho. Por tanto, me hago responsable de cualquier debilidad. Sin embargo, creo que hemos conseguido crear una película en stop motion con personalidad propia, muy diferente de otras como Los mundos de Coraline o La Novia Cadáver. O Apóstolo la siento más cercana a una historia de la Hammer.
mP: Estos últimos meses han sido bastantes prolíficos para la animación en stop-motion, con películas del nivel y repercusión de Bienvenido Mr.Fox, Los mundos de Coraline o Mary and Max, además de la producción constante de Tim Burton ¿Cómo valora este desarrollo comercial de la animación en esta técnica?
FC: Creo que la animación stop motion es muy valorada por las dificultades artísticas, artesanales y técnicas que conlleva. Además, para mí cada película en stop motion es una joya para ver y aprender. El desarrollo comercial es algo que a mí no me toca y tampoco sabría mucho que decir.
mP: Para aquellos chicos (o no tan chicos) que vean O apóstolo y piensen: ¡Eso es lo que quiero hacer yo! ¿Qué les recomendaría? Probablemente Valencia y Galicia, sin ser precisamente Europa del este, sí que tienen cierta tradición y tal vez sean las zonas más interesantes para desarrollar esta modalidad de animación dentro de España, ¿usted cómo lo ve?
FC: Creo que el stop motion, por sus características artesanales, es una técnica que, aunque complicada, asequible para todo el mundo. Los límites están donde cada uno se los quiera poner y si alguien dice “Esto es lo que yo quiero hacer”, no tiene mas que coger un ordenador normal, una cámara, plastilina y ponerse a jugar.
mP: Si pudiese cambiar algo de su película, ¿qué sería?
FC: Tener más dinero y poder trabajar a un ritmo más tranquilo.
mP: ¿Tienen ya pensado un próximo proyecto?
FC: Realmente esta película ha dado mucho de sí y actualmente estoy acabando el guión de la segunda parte.
La animación requiere de mucha creatividad, es cierto. La animación requiere de sensibilidad artísitca, también lo es. La animación requiere talento, sin duda. Sin embargo, muy por encima de todo estos aspectos, la animación exige una paciencia y una capacidad de trabajo extraordinaria. Y éstos son los aspectos que rebosan en el trabajo que os muestro hoy, Deadline.

Este cortometraje experimental corresponde a un ejercicio dirigido por el estudiante taiwanés Bang-Yao Liu, en colaboración con otros compañeros, para el Savannah College of Art and Design. El trabajo, por encima del valor artístico o visual, es original y divertido.




El título del trabajo, Deadline, hace referencia al término anglosajón que se utiliza para referirse a una fecha de entrega. Es por este motivo que el autor utiliza post-it como materia prima para la confección de los diferentes dibujos. Fueron cerca de 6000 de estos papelitos los que los estudiantes requirieron para llevar a cabo el cortometraje. Tres meses de preparación de la animación y cuatro días de "rodaje". El hecho de que entrecomille la palabra rodaje es porque no estamos ante un rodaje cinematográfico al uso. En los trabajos de stop-motion, como es este corto, se trabaja con capturas, o lo que es lo mismo, fotografías de los diferentes dibujos. En esta técnica se suele trabajar a doce imágenes o fotografías por segundo, que suele ser el mínimo aceptable para conseguir un movimiento fluido. Es decir, que por cada segundo de este trabajo, se han fotografia doce dibujos aproximádamente.

A contiunación os muestro un vídeo en el que los autores muestran cómo fue el proceso de realización del trabajo. Aunque no es demasiado esclarecedor para una persona que no esté familiarizado con la técnica, sí que creo que pueda a ayudar a entender un poco mejor el proceso. Espero que os guste.

Confieso que estoy escribiendo con un poco de resaca. Sé que no es la mejor forma de hacerlo, pero es que ayer cuando salí del trabajo no quería irme a casa. Lo único que me apetecía era continuar con mis compañeros de trabajo y amigos hablando de animación, y de otras mil cosas. Eso sí, al calor de un par de cervecitas porque como diría mi "jefe", no todo puede ser sufrimiento en esta vida. Es por este motivo que me considero un auténtico privilegiado. Trabajo en lo que me gusta y con alguna gente a la que adoro y que me adora.

El motivo de que os suelte este rollo es porque hoy es 1 de mayo, dia del trabajador. Son malos tiempos en España para los trabajadores. Superados ampliamente los cuatro millones de parados, políticos, sindicatos y patronal hablan sobre la posibilidad de un Pacto Político y Social. Ésta es la respuesta política de la crisis. Sin embargo, hay muchas otras formas de transmitir mensajes, como la del arte. Y ésta es precisamente la que utiliza Santiago Bou Grasso, director del cortometraje que hoy os presento, El empleo.
Navegando por internet me topé con este vídeo que ha colgado Carolina Jiménez, una ex compañera de trabajo en Ilion cuando estuve trabajando en la película Planet 51. Además, casualidades de la vida, la primera parte del vídeo coincide con una de las secuencias en las que estuve trabajando, por lo que os podré comentar cómo fue el trabajo con mayor precisión.




En cualquier caso, empiezo por explicaros las cuatro diferentes fases del trabajo que aquí se nos muestra.

Step 1: Storyboard. Siendo precisos, deberíamos aclarar que este vídeo más el que storyboard, sería la animática 2D. El storyboard son los dibujos estáticos sobre papel, como si de un cómic se tratase. Es una herramienta fundamental en las producciones de animación y que también se utiliza en las películas de acción real en secuencias complicadas, como pueden ser las persecuciones.
La animática 2D sería el montaje de los distintos dibujos del storyboard, tal y como se muestra en el vídeo. Es muy útil como primer paso en el proceso de montaje.

Step2: Animática 3D
. Es una herramienta que, pese a no lucir demasiado, es tremendamente importante, ya que marcará el resto del proceso de forma decisiva. Colocaremos por primera vez las cámaras en la escena 3D y hacemos una animación muy básica de los personajes para hacernos una idea aproximada de los tiempos de animación.

Step 3: Animación. Los animadores han animado el plano, por lo que hay una gran parte del trabajo hecho. Sin embargo, el plano todavía se encuentra a media cocción. Aún falta mucho por hacer. La iluminación, los efectos y la postproducción será fundamentales para que la película resulte cálida y atractiva para el espectador. Por tanto, aunque nos encontremos ante películas de animación, ésta sólo es un pequeña parte de enorme trabajo artístico y visual que requiere una película animada de calidad.

Step 4: Iluminación, efectos especiales y postproducción. Aquí es donde entro yo en acción, ya que trabajé elaborando efectos en esta película. Los treinta primeros segundos del vídeo fueron en los yo intervine elaborando el efecto de polvo. En estos seis o siete planos invertí aproximadamente un par de semanas de trabajo, en los que tuve que hacer fundamentalmente el polvo que levanta el coche, el robot y el del propio desierto.
Aunque no trabajé en los planos posteriores, creo que es interesante que os los comente porque son los más interesantes y exigentes, desde el punto de vista de los efectos. Me parecen especialmente buenos el plano en el que se levanta la antena de la base, de la que cae una arena que Augusto Lombardi trabajó de forma espectacular, y los planos generales por la grandísima cantidad de polvo que exigían y con las dificultades técnicas que ello conlleva. De este trabajo se encargo Sandro Di Segni.
Si miramos el vídeo, es muy interesante fijarse en la parte sólo de animación para que se observe la diferencia entre la película sin efectos e iluminación y en la película con éstos ya aplicados. Todas las fases del proceso son fundamentales, ya que es el conjunto lo que le da valor a la película.
También creo que se debe valorar el enorme trabajo de iluminación que tiene Planet 51, ya que personalmente, creo que es el punto más fuerte del proyecto. Cada escenario, cada objeto y cada personaje fueron iluminados con un detalle realmente exquisito.
Espero que os haya resultado interesante escudriñar un poco el proceso de la producción de un largometraje de animación. Sin embargo, los procesos que he comentado no creo que represente ni la mitad del trabajo total de un proyecto de esta magnitud. Habrá otras ocasiones de profundizar sobre el proceso de modelado, texturizado, rigging o creación de las articulaciones de los personajes, etc, etc, etc, y así lo haremos. Hasta entonces un fuerte abrazo y mi más sincera enhorabuena a todos los integrantes del equipo que hizo posible esta película, porque cuando uno se pone a analizar con detalle los diferentes aspectos de la película, sólo se encuentra trabajo, cariño y talento.

No era una película que esperase con ninguna gana. Por lo general, las películas de Dreamworks (Monstruos contra alienígenas, Kung Fu Panda, la saga Shreck y otras tantas) no suelen gustarme demasiado. Sin embargo, Cómo entrenar tu dragón consiguió encandilarme desde el primer minuto de la película. Aunque nos encontramos con una buena dosis de clichés en la relación del protagonista, Hiccup, con su padre, con la chica que le gusta y con el resto del pueblo, la película como tal, en mi opinión, es una verdadera maravilla.

La dirección de la pareja DeBlois- Sanders, que ya trabajaron juntos en diferentes trabajos como Lilo & Stich de Disney, es estupenda. La película no decae en ningún momento y las escenas de acción, que son muchas y complicadas, están tratadas a la perfección, no resultan superfluas y tampoco marean. Aspecto éste bastante importante porque ésta es una película que es absolutamene recomendable ver 3D. En plena era de la imagen estereoscópica son cada vez más las películas que ofrecen la posibilidad de verse en este formato, pero pocas son las que aprovechan y saben explotar esta nueva forma de expresión cinematográfica. El hecho de que nos encontremos a caballo entre las dos y las tres dimensiones hace que las pelíuclas tengan que buscar un punto medio que funcione en los dos formatos. Y esto no siempre es fácil.
El arte de Cómo entrenar tu dragón es también muy notable. Si bien la pareja protagonista no es especialmente interesante, ni desde el punto de vista creativo ni como personaje, sí que el resto de los vikingos son buenísimos. A nivel visual, la película también es impresionante, tanto a nivel de fondos como en la fotografía.

Otro de los aspectos que más me gustaron de la película es el gran trabajo de desarrollo de personajes de los dragones. El appeal, término muy utilizado en animación y que hace referencia a la capacidad de un personaje de conectar con el público, que tienen los diferentes dragones es enorme, especialmente la del dragón protagonista, el Furía Nocturna. A continuación podéis ver unas muestras del estudio de cada dragón que hizo el equipo de la película.

Lección 1: Deadly Nadder


Lección 2: Gronckle


Lección 3: Monsturous Nightmare


Lección 4: Hideous Zippleback

Lección 5: Night Fury


Lección 6: Terrible Terror


En definitiva, una gran película que hay que ver sin duda en pantalla grande.
El apóstol es el título con el que la animación española romperá una nueva barrera. Y es que esta película, realizada por la producta Artefacto en Santiago de Compostela, será la primera en stop-motion en nuestro país. Para todos aquellos que no estén familiarizados con este término, aclararles que el stop-motion se trata de una técnica de animación que se lleva a cabo a través de la manipulación de marionetas. Es una de las técnicas más artesanales de animación, ya que tanto la escenografía como el modelado de personajes y la animación exigen el contacto directo con los materiales. Sin embargo, en estos aspectos radica por igual la enorme belleza de este tipo de animación, como la gran dificultad de su explosión comercial. Los altos costes y la escasa tradición en nuestro país (reducida básicamente a pequeñas productoras de Galicia y Valencia) hacen que la producción de películas con muñecos quede reducida a la mínima expresión.

Es éste el primero de los motivos porque el he dedicado un especial cuidado a este artículo. Como animador, reconozco el enorme mérito que tiene la realización de una producción de este tipo en España y creo que es de recibo que sea valorada como tal. Paradójicamente, en plena moda de la animación 3D, este último año ha sido especialmente prolífico para el cine en esta técnica con películas como Los mundos de Coraline, Fantastic Mr.Fox o Mary and Max. Todas ellas películas de un enorme valor artísitico y, sobre todo, cinematográfico.

El segundo motivo por el que me he dejado cautivar por el próximo estreno de El apóstol es por el género que aborda. Es animación de misterio y para un público adulto. La historia desprende un tufillo al más puro estilo Bécquer que a mí particularmente me encanta. De la historia sólo sabemos aún que está protagonizada por Rodrigo, un convicto que huye de prisión y tratará de recuperar un botín que escondió antes de su estancia en el presidio. De momento nos tendremos que contentar con la breve sinopsis y el teaser con el que su productora, Artefacto, presenta el largometraje.




El elenco con el que cuenta la película es inmejorable. Luis Tosar, Jorge Sanz, Carlos Blanco, Geraldine Chaplin o un clásico ya fallecido de nuestro cine de terror como Paul Naschy, es sólo parte del reparto con el que Fernando Cortizo, director de la película, contó durante su rodaje. Una de las particularidades de esta producción es que no se utilizó animática, si no que los propios actores, que ofrecieron su imagen y su voz para dar vida a sus personajes de látex, también rodaron previamente la película teatralmente para "enriquecer" la animación. Entrecomilleo enriquecer porque éste aspecto no me parece siempre positivo, al igual que me ocurre con la captura de movimiento o la rotoscopía, limita mucho las posibilidades creativas del animador.

El propio Cortizo define su proyecto como arriesgado, como no podía ser de otra forma. Toda la animación que se produce en España es arriesgada, si es para adultos mucho más y si es stop-motion difícilmente haya financiación suficiente para afrontar el proyecto. Es por este motivo que se buscaron imaginativas fórmulas para sacar el proyecto adelante. Todo aquel que quiso pudo ser coproductor de esta película mediante a la aportación de 30 euros a través de la página web de la película. A través de esta vía sus realizadores pretendieron completar los 500.000 euros que faltaban de total de un presupuesto de 2 millones de euros. Finalmente, 600 personas colaboraron con la iniciativa. A cambio, participarán durante 3 años de los beneficios de la película, en función de la inversión que hiciesen, tendrían la posibilidad de visitar el rodaje de la película, ir al estreno y otras muchas ventajas.

Para finalizar, he de decir que mis expectativas sobre El Apóstol en los cines son bastante altas. Los trabajos anteriores de Fernando Cortizo me gustan y creo que esta película sigue una línea parecida aunque subiendo varios puntos la exigencia en varios aspectos. Un proyecto de dos años, 15 meses de rodaje, animadores de reconocimiento internacional, un músico de primera talla, actores de talento indiscutible y el apoyo de las instituciones son aspectos suficientes para pensar que El Apóstol es un proyecto sóldio. Sin embargo, sólo espero que que cuando vaya al cine el próximo 25 de julio no me encuentre solo en una diminuta sala. En mi opinión, la publicitación de la película está siendo realmente escasa hasta la fecha y demasiado localizada en Galicia.

Un servidor desde este periódico pone su granito de arena para que no sea así y desea lo mejor para este proyecto y todos los que han apostado por él. Sinceramente, mucha suerte.
La modalidad de animación que hoy os presento es el flip book, también conocido como folioscopio. Y aunque dicho así, probablemente te suene poco o nada, seguro que has visto más de uno a lo largo de tu vida. Es posible que incluso tú hayas sido autor de alguna de estas piezas de animación.

El flip book consiste en la aprovechar las hojas de un libro, ya sea en su totalidad o simplemente el borde de la misma para insertar secuencias de imágenes consecutivas que, al pasarlas rápidamente, dan sensación de movimiento. Es una técnica de animación muy barata pero también muy efectiva. No requiere más que de un lápiz y de un pequeño bloc. Es la forma de animación más democrática que pueda existir, ya que está al alcance de todos. No hay ninguna barrera técnica, sólo estáis el cuaderno y tú.

El origen del flip book, como suele ocurrir en todo este tipo de inventos, es bastante difuso. Antes de la llegada del cine, muchos autores experimentaron con la ilusión del movimiento a través de imágenes. Ya en en 1760 parece ser que el pintor francés Loutherbourg Lautemburg experimentaba con su eidophusikon. Sin embargo, serían algunos años más tarde, en el siglo XIX, cuando llegaría la edad dorada de esta técnica, en plena transición entre la fotografía y el cine. Se piensa que el primer flib book viene del 1868, el kineógrafo, patentado por Jonh Barnes Linnet. Fue la primera vez que se empleó una secuencia linear de imágenes en lugar de circular, tal y como ocurría con los diversos tipos de zootropos (como el Phnographantamascope, del que hablamos en este blog hace algunas semanas). Pioneros como Max Skladanowsky o Thomas Edison (mutoscopio) trabajaron con las secuencias de imágenes e inventaron diferentes aparatos para su reproducción.

Por ahora basta de historia y pasemos a la acción. Aquí van algunas muestras de flip books. El primero, esta maravilla de la animación.



El segundo, y porque no sólo de animación vive el hombre, un momento histórico. ¿Te has preguntado alguna vez cómo llevar un vídeo en el bolsillo? ¡El ipod y el flip book son la respuesta!



Un par de flip books de Daumenkino comercializados.






Sin embargo el flip book no ha sido ajeno a la era digital. Mancharse las manos de carboncillo ya no es necesario ya que en la red podemos encontrar diferentes páginas donde hay editores en los que podeis crear una de estás piezas y que, además, luego podéis publicar on line y comentar. El que me ha parecido más interesante es Flipbook! Si queréis podeis pinchar sobre el enlace y probar a hacer vuestro propio animación.
Fue en Amsterdam, en el aeropuerto, esperando un avión. Allí es donde se localiza el primer germen de una de las series de animación más importantes de la historia de nuestro país. Su creador, el menorquín Claudio Biern Boyd, hacía tiempo cuando se topó con la obra Los Gnomos, escrita Willie Huygen e ilustrada por Rien Poortvliet. En cuanto llegó a España se puso en contacto con la editorial y activó la maquinaria para la creación de David el gnomo.
Tras D´Artacán y los tres mosqueperros (1982) y La vuelta al mundo de Willie Fog (1983), la empresa BRB pegaba su tercer bombazo con David. Y es que ésta década, la de los 80, ha sido la época dorada de la animación en España, la época dorada de BRB. Esta empresa se podría decir que empezó la casa por el tejado. Nació como empresa de merchandising para series de éxito extranjeras, como La abeja Maya, los teleñecos, Vicky el vikingo, Tom y Jerry, La pantera rosa y un largo etcétera de exitosísimas series. En 1975 la empresa iría un pasito más allá y comenzaría la distribución de series ajenas (Banner y Flappy, Tom Sawyer, etc) y cómo último paso lógico, BRB terminaría produciendo sus propias series.
Actualmente, ya con menor peso en un mercado saturado por enorme cantidad de oferta de animación que viene de fuera, BRB continua produciendo series. Iron Kid, Zookaboo o Bernie han sido algunas de las últimas producciones de esta empresa pionera en nuestro país y que está teniendo que adaptarse a marchas forzadas.

La animación y la música encontraron su lugar común perfecto en el videoclip. Y es que han sido muchos los músicos que han visto en la animación la fórmula perfecta para representar visualmente el espíritu de su música. Uno de ellos es el grupo virtual Gorillaz, como no podía ser de otra forma. El grupo virtual creado por Damon Albarn renuncia a “dar la cara” y, en su lugar, los personajes animados Murdoc, 2D, Noodle y Russel se llevan los aplausos de los millones de seguidores de la genial banda británica.
En estos días Gorillaz ha presentado el videoclip de su nuevo single Stylo, que pertenece al tercer disco del grupo, Plastic Beach y que sale el día 9 de este mes de marzo. Como no podía ser de otra forma es un videoclip animado, aunque el estilo es bastante diferente a todo lo que habíamos visto de ellos hasta el momento. Se han alejado del estilo plano que usaron en los vídeos musicales El Mañana o Feel Good Incpara acercarse mucho más al realismo. De hecho, la animación está integrada en imagen real y los personajes interactuan nada más y nada menos que con Bruce Willis, que tendrá un papel protagonista en esta historia.
El vídeo está dirigido por Jamie Hewlett que montó la compañía Zombie Flesh Eaters para gestionar todo el aspecto visual del grupo, como la creación de videoclips, diseño de portadas de discos, etc.
El vídeo me parece fantástico. Con una historia al más puro estilo Tarantino, Gorillaz presenta su nuevo disco. Espero que lo disfrutéis.



Ayer domingo llega a su fin una nueva edición de Animac (Mostra Internacional de animación de Cataluña) que se celebra cada año en Lérida. La décima edición de este festival ha estado marcada por el repaso de la filmografía de los Quay brothers y que, además, ha contado con la presencia de los siempre controvertidos gemelos, Timothy y Stephen.

Como suele ser habitual, la pantalla de Animac estuvo repleta de cortometrajes elaborados en la técnica stop-motion (animación con marionetas) y animación tradicional. La animación 3D, por tanto, quedó relegada a un segundo plano. Y es que el estilo del festival valora por encima de cualqier otro aspecto, el valor plástico de las obras.

Si hubiese que ponerle un "pero" a Animac 2010, éste sería al ambiente del festival entre bastidores. Es decir, ¿qué hacer entre proyección y proyección? La oferta de entretenimiento en este sentido se reducía a una pequeña cafetería, un pequeño taller de animación y a unos cuantos expositores comerciales, fundamentalmente de escuelas de 3D. En mi opinión la ensencia del festival debe estar tanto dentro de las salas de proyección como fuera de ellas.

Quay Brothers

Los gemelos Quay nacieron en Pennsylvania en 1947. Sin embargo, después de estudiar ilustración en la Philadelphia College of Art, se mudaron a Londrés, donde desarrollan desde entonces su trayectoria profesional. El trabajo de los Quay no es fácilmente calificable, aunque sigue una línea entre el surrealismo y el tenebrismo. El germen de su obra está en la fusión de los grandes clásicos como Buñuel, Bergman o Antonioni y la animación de Europa del este. El princial referente es el checo Jan Svankmajer.


Las películas de los Quay, independientemente de que sean en acción real o animación (siempre con marionetas), están basadas en la banda sonora. Es la música, como elemento abstracto y evocador, el que determina la visión de la realidad de los gemelos.

Como principales películas de su filmografía, podríamos destacar Institute Benjameta (1996), The phantom museum (2003) y Street of crocodiles (1986), además de un puñado de cortos repletos de tétricos cachibaches que toman vida al son de la música y de la mano (o manos) de los hermanos Quay.
He de confensar que cuando me enteré que Disney tenía entre manos la realización de un largometraje en animación tradicional sentí un cosquilleo en el estómago. Han pasado casí seis años desde que el principal estudio de animación estrenara su última película en animación clásica, Zafarrancho en el rancho. Ahora los Lasserter (Toy Story), Bird (Ratatouille), Stanton (Buscando a Nemo) dejan paso a la vieja guardia, Ron Clements y John Musker. Este binomio de directores que en su día ayudó a hacer a los estudios Disney aún más grandes con éxitos como La Sirenita o Aladdín, son los encargados de abordar el reto, dirigir Tiana y el sapo, dirigir el retorno de la animación clásica.
Tiana y el sapo está basado en el cuento El príncipe y la rana, de los hermanos Grimm. Éste aspecto, el de hacer una adaptación libre de un cuento infantil, es uno de los aspectos clásicos de la animación Disney que se recuperan con esta película. Otros son el musical y los personajes un tanto empalagosos. ¡Cuánto los he hechado de menos!
Han sido seis largos años en los que el principal estudio de animación del mundo ha despreciado la animación que le hizo grande para ceder ante la moda del 3D. Mis palabras no pretenden ser en absoluto una crítica al 3D, fundamentalmente porque es la técnica con la que yo trabajo, pero es indudable que está en la cresta de una ola que algún día caerá. Nuestra responsabiliad, como industria, es hacer coexistir todas las técnicas de animación y que cada una ocupe su parcela, independientemente de la moda del momento. Al menos, ese es el futuro que yo espero.
Resulta paradójico que el principal precursor de la animación en tres dimensiones, John Lasserter, sea el productor ejecutivo de Tiana y el sapo. Es paradójico pero no debe extrañar a nadie. Aunque Lasserter cayó cautivado por las posibilidades del 3D, ante todo ama la animación. De hecho, se hizo animador en la escuela de Disney, y es en esta compañía donde comenzó a trabajar como animador tradicional. También es verdad que acabó siendo despedido por sus ideas peligrosas acerca del 3D, pero eso es un tema del que hablaremos en otro momento. Lo único importante ahora es que volvió a Disney para ser el director creativo de la compañía y que Tiana y el sapo ha vuelto de su mano.
Aprovechando la vuelta a la pantalla grande de John Musker y Ron Clements, para la próxima semana prepararé un monográfico sobre esta pareja de directores. ¡No os lo perdáis!
Ya tenemos ganadores de los premios Goya a mejor película y cortometraje de animación. No hubo sorpresas. El premio al mejor largometraje lo ganó, como era previsible, la película Planet 51 y el de cortometrajes, La dama y la muerte.

En mi opinión, dos premios bastante justos. No sólo porque, a nivel general, eran los trabajos más completos, sino también porque Ilion (Planet 51) y Kandor Graphics (La dama y la muerte) son dos de las empresas que van a tener que tirar del carro de la industria de animación española en los próximos años. Y son dos empresas que han entendido cómo hay que competir con hollywood y que no vale sólo con producir películas. Hay que producir a lo grande. No hay otro camino. Si se quiere competir con las empresas de animación americanas, hay que invertir tanto como ellas.

Yo he tenido el privilegio de haber trabajado en el departamento de efectos especiales de Ilion para la película Planet 51, así que supongo que me toca un 0,0001 por ciento de ese Goya. Si se hiciese una partición equitativa la estatua de don Francisco, no creo que fuese justo que me adjudicase más que un granito de la misma. Y es que somos más de 300 a repartir. El proyecto de Ilion abarcó más de 5 años de trabajo y 60 millones de euros. No ha habido precedente en la animación española de semejante inversión de dinero y equipo humano, y creo que esto se ha visto reflejado claramente en la película. Independientemente de que calidad del proyecto, lo que es indudable es que se ha alcanzado un nivel, especialmente técnico, muy comptetivo.

El largometraje de Kandor Graphics y Green Moon, El lince perdido, que también estaba nominado en los presentes Goya a la mejor película de animación, ha contado con un presupuesto mucho más modesto. Casi 5 millones de euros fue la inversión con la estas dos empresas andaluzas comenzaron su andadura en el cine de animación. Aunque la inversión de Ilion en Planet 51 ha sido muy superior en todos los aspectos, creo que Kandor contará con un futuro próspero. De hecho, próximamente se pone en marcha su próximo largometraje, Goleor, la balanza y la espada.

Gran parte del futuro de todos los que nos dedicamos a esto de la animación pasa por el éxito de Kandor y de Ilion, además de otras empresas emergentes como Six Birds. Su éxito es el éxito de la industria cinematográfica en general y de animación en particular, de los espectadores que podrán ver un cine español de mayor calidad y de los profesionales del sector. Evitar la fuga de talentos es el desafío y en estas empresas está la clave para conseguirlo. Por tanto, muchísima suerte para todas ellas.
Esta noche tendrá lugar la gala de los Goya, en los que se premiará las películas más destacadas del 2009. Los nominados a mejor película de animación son:

- Anima Channel, de Maite Ruiz de Austri.

- Cher ami, de Miquel Pujol.

- Pérez, el ratoncito de tus sueños 2, de Andrés Schaer.

- Planet 51, de Jorge Blanco, Javier Abad y Marcos Martínez.


En la sección cortometrajes de animación, los nominados son:

- La dama y la muerte, de Javier Recio Gracia.




- Alma, de Rodrigo Blas.



- Margarita, de Álex Cervantes.


- Tachán!, de Rafael Cano, Carlos del Olmo y Miguel Ángel Bellot.



El phonographantas- mascope, artilugio sin nombre conocido en castellano, es la herramienta con la que Jim Le Fevre hechizó a los asistentes del Victoria and Albert Museum de Londres en el año 2007. No es gratuito que haga alusión al término hechizar, y es que el phonographantasmascope es un derivado del zoótropo, una máquina estroboscópica con el que los feriantes "hacían magia" a mediados del siglo XIX. Y es que la animación, al igual que el cine, nació como entretenimiento popular de escaso reconocimiento.

El phonographantasmascope consiste en un tocadiscos sobre el que se colocan unas láminas con una secuencia de figuras. Al conectar el tocadiscos, el plato gira y comienza la magia. Lo que antes eran elementos estáticos ahora es una escena llena de vida. Esto es gracias al fenómeno de la persistencia retiniana, del que sin duda hablaremos en alguna ocasión, ya que es el fenómeno que hace posible la animación.


Jim le Fevre es un director que se caracteriza por trabajar y experimentar con diferentes técnicas de animación, como stop-motion, pixilación, animación tradicional, etc. Actualmente desarolla series de largo formato por internet en las que combina el uso del papel maché con los puppets (nombre con el que se conoce en el sector a los muñeocs o marionetas con las que se anima) y la animación tradicional.


Si quieres saber más sobre él, puedes visitar su página web: www.jimlefevre.com

Hay un día cada cierto tiempo en la que me siento muy muy pequeño profesionalmente hablando. Son días en los que me encuentro con trabajos como el que os presento hoy, Skhizein. Es un cortometraje redondo, tanto en el aspecto narrativo como en el artístico.

Jérèmy Clapin, el director de este cortazo, nos cuenta la historia de un personaje al que el impacto de un meteorito le provoca un cambio radical en su estilo de vida y su rutina. El cortometraje dura 13 minutos en los que uno sólo lamenta que se acabe tan pronto porque, ante todo, Skhizein es una gran historia. Por encima de un estilo visual precioso, de una animación más que correcta y de una banda sonora genial, Jérèmy Clapin, nos cuenta una buena historia ¿Cuantas veces nos encontramos con preciosos lienzos animados pero que se hacen interminables? ¿O cuantas otras con cortos con un desarrollo técnico brutal pero que es la misma historia apocalíptica de siempre? Por decir algo. Pues bien, en esta película no se van a encontrar con nada de eso. Van a disfrutar de una historia maravillosamente narrada, bien montada, bien animada y que visualmente es actractiva. Por si fuera poco, la banda sonora es realmente emocionante. Por tanto, una pieza realmente completa y que os dejo aquí para que la disfrutéis tanto como yo.




Si ahí arriba hay un Dios (o una industria cinematográfica) que pone orden en el mundo (o en el cine), está claro que Bill Plympton se lo quita. Este animador, referente de la animación independiente por excelencia, recurre a las perspectivas imposibles, las deformaciones del cuerpo humano hasta límites insospechados y a la banalización de la violencia y el sexo para modelar la realidad a su antojo, y porque no decirlo, de una forma mucho más divertida. Porque si algo está claro, y así lo demuestra su filmografía, es que Plympton ha marcado un estilo propio, tanto en la forma de animar como en la forma de hacer cine.

Plympton nació en 1946 en Portland, en el estado de Oregon. Y es que por estas tierras el aire debe estar compuesto del carboncillo con el que trazan sus dibujos animadores y dibujantes de la talla de Matt Groening, Brad Bird, Alex Ross o Will Vinton. Solo así se explica semejante concentración de artistas en tan corta distancia. Bill Plympton tenía su propia teoría sobre esto, ya que considera que el ambiente triste y húmedo de esta ciudad -refiriéndose a Portland- marcó a mucha gente. “Si no te convertías en dibujante, había asesinatos masivos” - declaró en una entrevista a la revista Clarín.

Bill Plympton ha motivado a mucha gente a trabajar en el mundo de la animación y a tratar de desarrollar ideas propias. Sin embargo, su alma no fue siempre independiente. Y es que Plympton, con tan sólo 14 años, trató de entrar los estudios Disney, lo que le supuso su primer desengaño laboral. Los estudios consideraron que era demasiado joven para trabajar allí. Rechazado por la industria profesional, Plympton, como todo hijo de vecino, se tuvo que conformar haciendo garabatos en el instituto. Él mismo cuenta como un día pintó una Marilyn realmente provocativa en un póster y el director del instituto le llamó por los altavoces: “Bill Plympton, el que pinta pornografía, que venga a mi despacho”. "Cuando regresé de la oficina del director - cuenta él mismo - todo el instituto me admiraba, me miraban con respeto, como a un revolucionario. Me di cuenta de que hasta los dibujos más pequeños tienen el poder de cambiar la mentalidad de la gente, de hacerles pensar de otra manera”. La etapa de instituto es importante dentro de la obra de este animador americano, ya que algunos de sus trabajos e incluso uno de sus largometrajes, Hair High, está inspirada en esta época de su vida.

Plympton se estrenó profesionalmente con el cortometraje Boomtown (1985), ilustrando una canción de las Android Sisters con letra del humorista Jules Feiffer. A partir de ahí no paró de producir cortometrajes, tanto independientes como de carácter institucional para MTV y Fox.

El cortometraje Your face le otorgaría a Plympton su primera nominación a los oscar como mejor corto de animación en el año 1988. La segunda sería en 2004 con Guard dog, una de sus películas más famosas.

Su primer largometraje de animación fue The Tune (1992). Además, tuvo el honor de ser el primer largo de animación en la historia de EEUU hecho a mano por una sola persona. Esta película costó solo 300 dólares, probablemente lo que se gastó en folios y lápices. En contraposición a ésta, Hair High fue la película de Bill Plympton con la que contó como mayor prespuesto, 400.000 dólares. Incorporó voces a su cine y contó con dobladores de la importancia de los hermanos Carradine o Sarah Silverman. En ella trabajó un equipo bastante grande de animadores y Plympton utilizó por primera vez el ordenador para el coloreado de fotogramas. Sin embargo, como el propio autor reconoce, no volverá a trabajar de esta forma. Lo que él pensó que sería su gran obra, terminó siendo para Plympton la más impersonal de sus películas. El hecho de que tanta gente trabajará en ella hizo que la película fuera menos “plympton”. El autor reconoce abiertamente que esperaba que esta película supusiese un gran éxito tanto en la taquilla como en la crítica, pero no fue así.

En lo que respecta al “estilo Plympton”, se puede decir que es uno de esos realizadores que tienen “universo”. Tiene un estilo genuino y personal que resulta inconfundible. Sus trazos descuidados (muy influenciados por su amigo David Levine) le proporciona a sus piezas un temblor tan encantador como la fluidez de su animación. Gran influencias del cine mudo, reconociéndose firme admirador de Tex Avery y Buster Keaton, marcan también su producción. Este aspecto, además de una cuestión estética, también responde a aspectos económicos. El cine independiente es lo que tiene.
Por otra parte, su temática siempre está regada de una buena dosis de sexo y violencia. En una entrevista en Basauri, Bill Plympton comenta el porqué. "Yo creo que una de las mejoras cosas que se pueden hacer por la humanidad es hacer que la gente se divierta y disfrute de la vida. Para mí, la forma más fácil de hacer que la gente se ría es con el sexo y la violencia. Y hacer reír es la justificación más importante de todo mi trabajo".
En 2008 se estrenó el último largometraje de Plympton, Idiots and Angels, al que le he dedicado un comentario en este blog y que podéis leer en el apartado Cine. El protagonista de la película se despierta un buen día y descubre que tiene alas. Sin embargo, esto le creará una crisis moral contra la que debe luchar.
El estilo visual de esta película es realmente impresionante. Sigue una estética parecida a la de su último cortometraje, Shuteye Hotel, con un estilo visual mucho más parecido a la animación de los países del este que a todo lo que había producido Plympton hasta ahora.
Se puede ver el trailer y conseguir mayor información sobre Idiots and Angels en la página web de la película: www.idiotsandangels.com



Qué haría usted si un buen día se levantará y tomando su ducha matinal descubriese que le han brotado un buen par de alas de la espalda? Si no lo sabe debería usted ir pensándolo para que no le pille desprevenido, como le ocurre al personaje principal del último largometraje de Bill Plympton, Idiots and Angels.

Llevaba tiempo detrás de ver esta película, que se estrenó en 2008, y ayer tuve la ocasión de hacerlo. La espera mereció la pena. En poco más de hora y cuarto Plympton narra la evolución de unos personajes que se reúnen en torno a la barra de un bar de localización desconocida cuando a uno de ellos le brotan alas de la espalda. Ya les adelanto que en ellos no encontrarán nada bueno. En idiots and Angels no hay chicas encantadores ni héroes guapísimos. Los personajes son patéticos, violentos y mezquinos, como suele ser habitual en el cine del mangnífico director norte americano. Y es que esta película no es para niños, así que no lleve a sus hijos a verla. Eso sí, tire de canguro y váyase usted porque seguro que le sorprenderá.
La película tiene todos los signos de identidad de Plympton: violencia, un poco menos sexo del habitual y mucho ritmo, a pesar de que abundan los planos largos. Me ha parecido una de las películas más reflexivas de este director, con momentos verdaderamente emocionantes.
La estética de la película es realmente bonita. Colores fríos y trazos descuidados que en ningún momento trata de disimular y que provoca esa animación vibrante tan particular en el estilo de Plympton. El aspecto visual me ha parecido una evolución de la línea que siguió en su genial cortometraje, Shut Eye Hotel.
En definitiva, muy buena película.

Si te apetece saber más sobre Bill Plympton no dejes de leer el monográfico que colgaré sobre él la proxima semana.