He de confensar que cuando me enteré que Disney tenía entre manos la realización de un largometraje en animación tradicional sentí un cosquilleo en el estómago. Han pasado casí seis años desde que el principal estudio de animación estrenara su última película en animación clásica, Zafarrancho en el rancho. Ahora los Lasserter (Toy Story), Bird (Ratatouille), Stanton (Buscando a Nemo) dejan paso a la vieja guardia, Ron Clements y John Musker. Este binomio de directores que en su día ayudó a hacer a los estudios Disney aún más grandes con éxitos como La Sirenita o Aladdín, son los encargados de abordar el reto, dirigir Tiana y el sapo, dirigir el retorno de la animación clásica.
Tiana y el sapo está basado en el cuento El príncipe y la rana, de los hermanos Grimm. Éste aspecto, el de hacer una adaptación libre de un cuento infantil, es uno de los aspectos clásicos de la animación Disney que se recuperan con esta película. Otros son el musical y los personajes un tanto empalagosos. ¡Cuánto los he hechado de menos!
Han sido seis largos años en los que el principal estudio de animación del mundo ha despreciado la animación que le hizo grande para ceder ante la moda del 3D. Mis palabras no pretenden ser en absoluto una crítica al 3D, fundamentalmente porque es la técnica con la que yo trabajo, pero es indudable que está en la cresta de una ola que algún día caerá. Nuestra responsabiliad, como industria, es hacer coexistir todas las técnicas de animación y que cada una ocupe su parcela, independientemente de la moda del momento. Al menos, ese es el futuro que yo espero.
Resulta paradójico que el principal precursor de la animación en tres dimensiones, John Lasserter, sea el productor ejecutivo de Tiana y el sapo. Es paradójico pero no debe extrañar a nadie. Aunque Lasserter cayó cautivado por las posibilidades del 3D, ante todo ama la animación. De hecho, se hizo animador en la escuela de Disney, y es en esta compañía donde comenzó a trabajar como animador tradicional. También es verdad que acabó siendo despedido por sus ideas peligrosas acerca del 3D, pero eso es un tema del que hablaremos en otro momento. Lo único importante ahora es que volvió a Disney para ser el director creativo de la compañía y que Tiana y el sapo ha vuelto de su mano.
Aprovechando la vuelta a la pantalla grande de John Musker y Ron Clements, para la próxima semana prepararé un monográfico sobre esta pareja de directores. ¡No os lo perdáis!
Ya tenemos ganadores de los premios Goya a mejor película y cortometraje de animación. No hubo sorpresas. El premio al mejor largometraje lo ganó, como era previsible, la película Planet 51 y el de cortometrajes, La dama y la muerte.

En mi opinión, dos premios bastante justos. No sólo porque, a nivel general, eran los trabajos más completos, sino también porque Ilion (Planet 51) y Kandor Graphics (La dama y la muerte) son dos de las empresas que van a tener que tirar del carro de la industria de animación española en los próximos años. Y son dos empresas que han entendido cómo hay que competir con hollywood y que no vale sólo con producir películas. Hay que producir a lo grande. No hay otro camino. Si se quiere competir con las empresas de animación americanas, hay que invertir tanto como ellas.

Yo he tenido el privilegio de haber trabajado en el departamento de efectos especiales de Ilion para la película Planet 51, así que supongo que me toca un 0,0001 por ciento de ese Goya. Si se hiciese una partición equitativa la estatua de don Francisco, no creo que fuese justo que me adjudicase más que un granito de la misma. Y es que somos más de 300 a repartir. El proyecto de Ilion abarcó más de 5 años de trabajo y 60 millones de euros. No ha habido precedente en la animación española de semejante inversión de dinero y equipo humano, y creo que esto se ha visto reflejado claramente en la película. Independientemente de que calidad del proyecto, lo que es indudable es que se ha alcanzado un nivel, especialmente técnico, muy comptetivo.

El largometraje de Kandor Graphics y Green Moon, El lince perdido, que también estaba nominado en los presentes Goya a la mejor película de animación, ha contado con un presupuesto mucho más modesto. Casi 5 millones de euros fue la inversión con la estas dos empresas andaluzas comenzaron su andadura en el cine de animación. Aunque la inversión de Ilion en Planet 51 ha sido muy superior en todos los aspectos, creo que Kandor contará con un futuro próspero. De hecho, próximamente se pone en marcha su próximo largometraje, Goleor, la balanza y la espada.

Gran parte del futuro de todos los que nos dedicamos a esto de la animación pasa por el éxito de Kandor y de Ilion, además de otras empresas emergentes como Six Birds. Su éxito es el éxito de la industria cinematográfica en general y de animación en particular, de los espectadores que podrán ver un cine español de mayor calidad y de los profesionales del sector. Evitar la fuga de talentos es el desafío y en estas empresas está la clave para conseguirlo. Por tanto, muchísima suerte para todas ellas.
Esta noche tendrá lugar la gala de los Goya, en los que se premiará las películas más destacadas del 2009. Los nominados a mejor película de animación son:

- Anima Channel, de Maite Ruiz de Austri.

- Cher ami, de Miquel Pujol.

- Pérez, el ratoncito de tus sueños 2, de Andrés Schaer.

- Planet 51, de Jorge Blanco, Javier Abad y Marcos Martínez.


En la sección cortometrajes de animación, los nominados son:

- La dama y la muerte, de Javier Recio Gracia.




- Alma, de Rodrigo Blas.



- Margarita, de Álex Cervantes.


- Tachán!, de Rafael Cano, Carlos del Olmo y Miguel Ángel Bellot.



El phonographantas- mascope, artilugio sin nombre conocido en castellano, es la herramienta con la que Jim Le Fevre hechizó a los asistentes del Victoria and Albert Museum de Londres en el año 2007. No es gratuito que haga alusión al término hechizar, y es que el phonographantasmascope es un derivado del zoótropo, una máquina estroboscópica con el que los feriantes "hacían magia" a mediados del siglo XIX. Y es que la animación, al igual que el cine, nació como entretenimiento popular de escaso reconocimiento.

El phonographantasmascope consiste en un tocadiscos sobre el que se colocan unas láminas con una secuencia de figuras. Al conectar el tocadiscos, el plato gira y comienza la magia. Lo que antes eran elementos estáticos ahora es una escena llena de vida. Esto es gracias al fenómeno de la persistencia retiniana, del que sin duda hablaremos en alguna ocasión, ya que es el fenómeno que hace posible la animación.


Jim le Fevre es un director que se caracteriza por trabajar y experimentar con diferentes técnicas de animación, como stop-motion, pixilación, animación tradicional, etc. Actualmente desarolla series de largo formato por internet en las que combina el uso del papel maché con los puppets (nombre con el que se conoce en el sector a los muñeocs o marionetas con las que se anima) y la animación tradicional.


Si quieres saber más sobre él, puedes visitar su página web: www.jimlefevre.com