Flip book

La modalidad de animación que hoy os presento es el flip book, también conocido como folioscopio. Y aunque dicho así, probablemente te suene poco o nada, seguro que has visto más de uno a lo largo de tu vida. Es posible que incluso tú hayas sido autor de alguna de estas piezas de animación.

El flip book consiste en la aprovechar las hojas de un libro, ya sea en su totalidad o simplemente el borde de la misma para insertar secuencias de imágenes consecutivas que, al pasarlas rápidamente, dan sensación de movimiento. Es una técnica de animación muy barata pero también muy efectiva. No requiere más que de un lápiz y de un pequeño bloc. Es la forma de animación más democrática que pueda existir, ya que está al alcance de todos. No hay ninguna barrera técnica, sólo estáis el cuaderno y tú.

El origen del flip book, como suele ocurrir en todo este tipo de inventos, es bastante difuso. Antes de la llegada del cine, muchos autores experimentaron con la ilusión del movimiento a través de imágenes. Ya en en 1760 parece ser que el pintor francés Loutherbourg Lautemburg experimentaba con su eidophusikon. Sin embargo, serían algunos años más tarde, en el siglo XIX, cuando llegaría la edad dorada de esta técnica, en plena transición entre la fotografía y el cine. Se piensa que el primer flib book viene del 1868, el kineógrafo, patentado por Jonh Barnes Linnet. Fue la primera vez que se empleó una secuencia linear de imágenes en lugar de circular, tal y como ocurría con los diversos tipos de zootropos (como el Phnographantamascope, del que hablamos en este blog hace algunas semanas). Pioneros como Max Skladanowsky o Thomas Edison (mutoscopio) trabajaron con las secuencias de imágenes e inventaron diferentes aparatos para su reproducción.

Por ahora basta de historia y pasemos a la acción. Aquí van algunas muestras de flip books. El primero, esta maravilla de la animación.



El segundo, y porque no sólo de animación vive el hombre, un momento histórico. ¿Te has preguntado alguna vez cómo llevar un vídeo en el bolsillo? ¡El ipod y el flip book son la respuesta!



Un par de flip books de Daumenkino comercializados.






Sin embargo el flip book no ha sido ajeno a la era digital. Mancharse las manos de carboncillo ya no es necesario ya que en la red podemos encontrar diferentes páginas donde hay editores en los que podeis crear una de estás piezas y que, además, luego podéis publicar on line y comentar. El que me ha parecido más interesante es Flipbook! Si queréis podeis pinchar sobre el enlace y probar a hacer vuestro propio animación.

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