Hoy inauguramos la sección Estereoscopía. Y es que a raíz del cada vez mayor número de películas que se proyectan en este formato en los cines de todo el mundo, he considerado interesante abordar el tema para así poder conocer y entender el proceso. Sin embargo, no seré yo quien se encargue de hablaros sobre este asunto, sino Jesús Rodriguez, técnico de estereoscopía en la empresa S3D Technologies y, por tanto, persona mucho más cualificada que un servidor para profundizar en esta materia.


La estereoscopía versus 3D

Me gustaría empezar aclarando un poco la terminología que se viene utilizando en lo que se refiere al 3D. Ya todos estamos familiarizados con este término desde hace mucho tiempo, pero cuando vamos al cine a ver una película como Avatar y nos colocamos nuestras gafas, no estamos viendo una imagen en 3D sino estereoscópica. En una imagen en tres dimensiones disponemos de todos los puntos de vista que queramos, podemos dar la vuelta a las cosas y rodear escenarios a nuestro antojo. Una imagen estereoscópica, sin embargo, es una ilusión que simula el proceso natural de nuestra visión. Por tanto, sólo disponemos de dos puntos de vista, tal y como ocurre cada día cuando miramos a través de nuestros ojos.

Las imágenes son generadas, se componen, editan, proyectan y llegan a cada ojo por separado: la imagen grabada con la cámara izquierda será visualizada únicamente por el ojo izquierdo, mientras que la grabada con la cámara derecha será captada sólo por el ojo derecho. En todo este proceso intervienen ciertas normas que protegen al espectador de mareos y dolores de cabeza. Sencillos cálculos matemáticos y diversas técnicas de proyección y visualización permiten una cómoda visualización de la película por parte del espectador. Todo este proceso lo iremos desgranando y explicándolo a lo largo de una serie de artículos.

Básicamente, el S3D -término diplomático a medias entre el 3D y el Stereo- se basa en que con cada ojo vemos puntos de vista ligeramente distintos de la realidad. Un gesto típico podría ser ponerse el dedo pulgar o un boli bic azul delante de la nariz y guiñar alternativamente cada ojo. Entonces cada uno de nuestros ojos manda una imagen diferente al cerebro, y éste se encarga de fusionarlas en una sola imagen con sensación de volumen. En teoría, evolutivamente esto representa una ventaja para los depredadores, y ahora que la gente no caza tanto, lo utilizamos para volver a llenar las salas de cine. También los primates y las lechuzas, entre otros, comparten con nosotros esta sorprendente capacidad.

Hablando de esto un día cualquiera, entre cañas, surgió la pregunta, ¿y por qué las cosas se ven 'dentro' de la pantalla? Imaginemos la proyección de la siguiente imagen estéreo, donde hemos marcado tres zonas en concreto:


Con el ojo izquierdo tan sólo veríamos el trazo azul, y con el derecho el rojo, debido a que las gafas que nos ponemos al ver la película filtra la imagen para que cada ojo reciba tan sólo parte de la información. Fijémonos en el trazo del trasero del elefante. Nuestra visión convergería -es decir, juntaríamos ambas imágenes en una sola, tal y como vemos en la siguiente imagen:


Igualmente, podemos ver lo que pasaría si nos fijamos en la trompa, y en el lomo:


Y así es cómo se forman las imágenes dentro, sobre y fuera de la pantalla; icono esto último por excelencia del S3D.

Pero claro, en nuestro ejemplo el espectador está a una cierta distancia y bien centrado respecto a la pantalla. ¿Qué pasaría si se sienta en primera fila? Sus ojos seguirán estando obligados a ver la imagen que les corresponde, produciéndose o bien un excesivo bizqueo o, lo que es peor, un estrabismo doloroso.


¿Y si nos hemos entretenido en el baño y a la hora de coger las entradas sólo quedan laterales? Como comentábamos, en la estéreoscopía tan sólo disponemos de dos puntos de vista, ver la imagen lateralmente no hará que veamos al protagonista de perfil o tres cuartos. Más bien producirá un efecto de sesgado sobre la imagen, algo cuanto menos incómodo.


Así pues amigos, cuando vayan al cine a disfrutar una película estereoscópica, no acepten butacas de pasillo y eviten las primeras filas. Vamos, como siempre se ha hecho cuando uno va al cine. Lo mejor, bien centraditos.


Jesús Rodríguez
Técnico de estereoscopía en s3dtechnologies

www.s3dtechnologies.com

Buenas noticias para los nostálgicos. Las aventuturas de El coyote y el correcaminos volverán a las pantallas a lo largo del próximo año. El estudio Warner Bros ha anunciado el lanzamiento de tres cortometrajes de tres minutos cada uno que se proyectaran en los cines antes de las películas Cats & Dogs: The Revenge of Kitty Galore, Legend of the Guardians: The Owls of Ga’Hoole y El oso Yogi.

Aunque nos encontramos ante una de esas series que embejecen tan bien como el mejor de los vinos, el proyecto no deja de ser arriesgado. Y es que el correcaminos del siglo XXI ha claudicado a la hegemonía del 3D. En cualquier caso, que nadie se asuste porque no pinta nada mal. A continuación podéis disfrutar del trailer promocional que la Warner ha distribuido para presentar su "nuevo" lanzamiento.


El Coyote y el Correcaminos fue creado por Chuck Jones, uno de los maestros de la historia de la animación, en el año 1949. Esta serie fue concebida como una paradia a Tom y Jerry, que también era muy popular en la época. Jones se inspiró para crear la serie en un libro de Mark Twain, Roughin it, en el que éste especulaba acerca de la posibilidad de que los coyotes hambrientos podrían cazar correcaminos para alimentarse.

Si este nueva apuesta por El Correcaminos es simplemente la mitad de lo que fue la obra de Chuck Jones, podremos estar muy contentos porque seguro que vamos a disfrutar mucho.