La pantalla partida y sus infinitas posiblidades

En este momento en Mago estamos trabajando en la preproducción de la serie de animación Flying Squirrels. En concreto, justo ahora estamos empezando con el desarrollo de los guiones técnicos de la serie. En este proceso nos toca reflexionar mucho acerca de la narrativa y sobre el tipo de recursos que usaremos para contar la historia. Y uno de los recursos con los que contaremos bastante es con la pantalla partida. Así que como lo tengo fresquito, me ha dado por escribir sobre el tema.

La pantalla partida (split screen en inglés) Se popularizó a partir de los años 60 y durante los años ha pasado a formar parte del estilo narrativo de una gran cantidad de directores, como Brian de Palma, Guy Ritchie, Tarantino y tantos otros. La pantalla partida es un recurso que no es del gusto todo el mundo. Ya desde el momento de escribir el guión puede suponer un verdadero quebradero de cabeza. Os comparto un par de enlaces de películas que utilizan la pantalla partida y de qué forma se plasmó ésta en el guión: 500 días juntos y Annie Hall.

Más allá del guión y centrándonos en la realización, cuando usamos la pantalla partida hay que tener en cuenta varios aspectos. El principal es que nos obliga a romper con la lectura visual convencional del cine, que es la de simular la visión humana, y a dividir la atención del espectador en dos situaciones diferentes (o tantas como divisiones de pantalla tengamos). Y esto nos afecta como realizadores a todos los niveles. Primero, hay que tener cuidado de no competir entre las distintas situaciones de la pantalla. Obviamente no se deben mezclar diálogos, a no ser que se busque una situación de confusión, pero tampoco deben suceder simultáneamente varias acciones importantes en ambas partes de la pantalla. Nuestra atención necesariamente estará a izquierda o derecha, arriba o abajo, pero nunca el espectador puede estar en todos lados a la vez. Por tanto, hay que guiar al espectador sobre dónde tiene que focalizar su atención en cada momento. Si no, puede que perdamos información relevante para la historia.  Esto se ve muy claro en una de las situaciones más clásicas para usar la pantalla partida, como es la conversación telefónica. El espectador mantendrá su atención en el interlocutor que habla en cada momento, y su mirada irá de izquierda a derecha (y viceversa) según quién tenga la palabra. Aquí resulta sencillo y no hay mayor complicación.

Película Reinas, de Manuel Gómez Pereira

Sin embargo, no siempre resulta tan sencillo. Por ejemplo, en la película Snake Eyes de Brian de Palma se nos presenta una secuencia bastante compleja con seis situaciones que se van entrelazando: el comandante Dunne que mira por los prismáticos, la conversación entre la trabajadora de Powell con el ministro, el combate de boxeo, el tipo que salta y grita la frase, el asesino que dispara y Rick Santoro (Nicolas Cage). Si no habías visto antes esta escena, verás que a priori es un verdadero enredo muy difícil de seguir. Demasiados personajes y situaciones cruzadas. Sin embargo, cuando estás viendo la película la escena funciona realmente bien, ya que es un flasback de una escena que ya vivimos con anterioridad al comienzo de la película y que el espectador ya conoce de sobra lo que sucede. Lo único importante en esa escena de pantalla partida es la conversación entre la chica y el ministro. Todo lo demás no tiene otro sentido que que generar la atmósfera que rodea a la conversación.

¡Atención Spoiler! Si no has visto la película, y estás interesado en hacerlo, sáltate el vídeo porque se desvela información relevante en la historia.


Snake Eyes, de Bryan de Palma 

Esta escena es realmente buena, y la forma de cerrar la pantalla partida conectando la bala que dispara el asesino con la víctima que la recibe y la sangre que salpica a Nicolas Cage, genial.


El segundo aspecto a tener el cuenta es que hay que trabajar la doble composición (o triple, o cuatruple según las divisiones de pantallas haya); y cómo estos planos se comportan en conjunto con los demás. Vamos, que tiene su intríngulis. En este sentido me parece realmente bonita una escena de la película Requiem for a dream, de Darren Aranofsky.



Requiem for a Dream, de Darren Aranofsky

Una de los aspectos que más me llamó la atención es que cómo empieza la escena. El plano nos presenta una pantalla  partida casi imperceptible. Jared Lato y Jennifer Connelly están tumbados el uno frente al otro en una cama, mirándose con ternura. Normalmente la pantalla partida nos relaciona acciones que transcurren en diferentes espacios o momentos. Sin embargo, aquí Aranofsky la usa de forma casi imperceptible y en un espacio que podría haberse resuelto en un Primer Plano de los dos personajes. No obstante, según avanza la escena, la propuesta gana peso e interés. La pantalla pasa a compartir el Primer Plano de uno u otro personaje (con un peso enorme de las miradas) con Planos Detalle de cómo se acarician. A mí la escena me parece realmente conmovedora.

Esta escena de Requiem for a dream me recordó a una que hay en Indiscreta de Stanley Donen, una de las pelis que popularizó la pantalla partida.


 Indiscreta, de Stanley Donen

Es una pantalla partida de Cary Grant e Ingrid Bergman, cada uno en su cama, pero que Stanley Donen trató de dar el efecto de que ambos personajes se encontraban en la misma cama. Un juego de composición sin otro fin que el de saltarse la censura y que los personajes pudiesen compartir cama.

Y esto nos lleva al último punto que voy a tratar: la intencionalidad de la pantalla partida. Hay infinidad de motivaciones para usarla. A continuación pongo algunos ejemplos de pantallas partidas usadas con diferente intención.


- Crear paralelismos entre diferentes escenas. Así la usa Woody Allen en Annie Hall, en la escena en la que Diane Keaton y el propio Woody Allen hablan con sus respectivo psicoanalistas.

Annie Hall, de Woody Allen


En este caso hay un paralelismo entre los dos personajes en cuanto a la situación, ambos están en el psicólogo contando su visión de la relación. Sin embargo, también sería una situación de contraste ya que ambos personajes muestran puntos de vista contrarios el uno del otro.


- Generar contrastes. El ejemplo que pongo para ilustrar esto es la película The rules of attraction, donde Roger Avary nos contrasta el camino de los dos protagonistas de la escena.

The rules of attraction, de Roger Avary


Esta pantalla partida tiene varias cosas interesantes. Me parece guay el momento en que los dos personajes se encuentran pudiendo ver el plano y contraplano de la conversación durante todo el diálogo. También es curioso cómo termina la pantalla partida en el movimiento de cámara que funde ambos planos.

Un buen ejemplo de contraste es la escena de 500 días juntos en los que se nos presenta en una de las pantallas las "Expectativas" del personaje y en otra la "Realidad" de lo que ocurre. Se superponen dos posibles desarrollos de una misma situación.

500 días juntos, de Marc Webb



- Simetrías. Hace tiempo me encontré con este corto, Splitscreen: A love story, en el que toda la historia transcurre en pantalla partida y se juega mucho con la simetría en la composición. Un currazo.

Splitscreen: A Love Story, de James W Griffiths


- Generar tensión. Esta escena de la película Kill Bill cuando vi la peli en su día me pareció una pasada. La pantalla partida ayuda a generar una tensión que me parece alucinante.


 Kill Bill, de Quentin Tarantino


Tarantino va relacionando una y otra pantalla en todo momento. Por ejemplo cuando llena la aguja en la pantalla de la derecha, en la de la izquierda vemos el brazo esperando para ser pinchado. Cuando Daryl Hannah avanza por el pasillo confronta con el Primer Plano de Uma Thurman, dormida e incapaz de evitar un fatal destino. La tensión sube poco a poco, ¡pero en mucha intensidad! 


- Intención Poética. En el siguiente ejemplo vemos como se ha tomado la decisión de hacer una pantalla partida en un plano que se podría haber resuelto con un Plano Medio o General, al encontrarse los personajes en la escena Sin embargo, el director decide hacer una pantalla partida para que la cerilla, y cómo ésta se consume, gane protagonismo dentro de la escena.




- Mostrar enfrentamiento entre personajes. Es una pantalla muy clásicay que se usa mucho. En la película Scott Pilgrim, hay varias pantallas partidas con esta intención. No obstante, es fácil encontrarse con este recurso en escenas de lucha y demás.


Scott Pilgrim, de Edgar Wright



Mac ´n Cheese


Todos estos son ejemplos en los que los diferentes directores decididieron usar la pantalla partida por uno u otro motivo. Las posibilidades de este recurso son muchas y según se miran y analizan nuevos ejemplos y situaciones aparecen nuevas propuestas de composición o intención por parte de los directores. Es un recurso que da mucho juego y que permite hacer cositas muy creativas. El último ejemplo que puse, Scott Pilgrim, juega bastante con la pantalla partida y lo hace con muy buen gusto.

Incluso en Corversation with other mother, se usa la pantalla partida durante toda la película. Igual ya es pasarse :)

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