Sylvain Chomet, director de Bienvenidos a Belleville y El Ilusionista, realiza una crítica a la fiebre social con este videoclip junto al cantante belga Stromae.







Estupuendo corto dirigido por David Vandervoort que habla sobre las consecuencias de los errores y de la lucha interior (no puede ser más literal) para redimirse.






En el tercer episodio de la serie Flying Squirrels, en la que actualmente estoy trabajando, había una situación en la que un comercial de una empresa de venta de cámaras fotográficas, recogía en su coche a Muyi San para acercarlo a la ciudad. Una vez dentro del coche hay una conversación entre el vendedor y el enigmático Muyi San que planteamos en el storyboard de la siguiente manera.


Si nos fijamos en el plano 103 y 104 (también en el 109 y 110 sirve como ejemplo) vemos como cambia el sentido de la marcha del coche. Mientras que en el plano 103 el coche avanza de derecha a izquierda de plano, en el 104 lo hace de izquierda a derecha. Y entonces nos surge la célebre duda, ¿nos estamos saltando el eje?

La Regla del eje (o de los 180º como también se conoce) es una regla narrativa que nos permite ubicar físicamente a los personajes (o cualquier elemento) de forma coherente a lo largo de una escena. El no seguir esta regla hará que con el cambio de plano pueda existir cierta confusión espacial sobre dónde se encuentra tal o cual personaje.
Pero bueno, para que nos podamos saltar nuestro eje, antes debemos saber qué es y cómo delimitarlo. Para elo vamos vamos a coger esta escena de la película Los increíbles en la que Edna discute con ElasticGirl.



Vamos a ver un pequeño esquema de lo que sería la planta con las líneas de acción y la ubicación aproximada de las cámaras de este escena.



La línea discontinua que une a los personajes representaría el eje de acción, y como vemos en esta escena todas las cámaras están posicionadas a la izquierda del eje. De haber cruzado alguno de los planos el eje, se hubiese invertido la posición de los personajes y hubiese desubicado al espectador con respecto a la situación de los personajes en el espacio.

Una vez que hemos explicado un poco el tema del eje de acción, volvamos a nuestra escena de Muyi San y el Comercial. Nos habíamos quedado en que de un plano a otro el sentido de la marcha del coche se invertía, y que por tanto nos había surgido la duda de si nos estábamos saltando el eje o no. Cuando me encuentro en una situación así siempre suelo buscar alguna referencia que me pueda despejar la duda, y qué mejor que recurrir a los clásicos. Cuando pienso en una conversación dentro de un coche siempre me viene a la cabeza aquella conversación entre John Travolta y Salmuel L. Jackson en la peli Pulp Fiction sobre hamburguesas y del nombre del Cuarto de libra en Francia (si habéis visto la peícula seguro que os acordáis). Así que a por ella nos vamos.



Como vemos, en esta escena de Pulp Fiction ocurre lo mismo que en nuestra escena. Dependiendo del personaje que intervenga, la dirección del coche varía de izquierda a derecha de plano, o viceversa. Después de ver un par de referencias más dimos el asunto como bueno. No hay salto de eje por tanto, y seguimos con nuestro trabajo. Si el gran Tarantino lo hace, quién somos nosotros para contradecirlo.

Sin embargo, una vez que llegué a casa y tuve cierta tranquilidad para pensar en la situación, me hice un esquemita para reflexionar un poco sobre el porqué de todo esto. Para simplificarlo, empecé con un solo individuo en el coche. Aquí la línea de acción está clara, la atención del personaje está puesta en la carretara y la linea de acción sigue la mirada del personaje y la dirección del coche. Todo coherente hasta ahora.


Si en una situación como ésta, situamos cámaras a un lado y el otro del eje (como hemos hecho en el ejemplo con la Cámara A y B), nos estaremos saltando el eje, cambiaremos el sentido de la marcha del coche de derecha a izquierda, y confundiremos al espectador, que ya no sabrá si el coche va para Cáceres o para Valencia. En este tipo de situaciones es importante mantener todas las cámaras a uno de los lados del eje, para que el sentido del coche sea siempre el mismo y evitar la confusión.


Una vez que tenemos esto claro, vamos a complicar un poco la cosa añadiendo un segundo personaje en el coche. ¿Qué cambia con respecto al ejemplo anterior, para que ahora no haya salto de eje? Pues tan sencillo como que el eje de la acción varía. En esta escena contaríamos con un doble eje de acción y usaríamos uno u otro dependiendo de la intencionalidad de los personajes.



Al estar los personajes dialogando entre sí, el eje de acción en marcha es el rojo (o número 2). El interés en este momento no está en la marcha del coche, sino en la interacción de Muyi San con el
Vendedor. Por este motivo delimitaremos una línea de acción entre ambos personajes. Lo importante ya no es la dirección del coche, sino la posición de los personajes entre sí. Y como se ve en el esquema de arriba ahora sí que nuestras cámaras respeta este segundo eje de acción de nuestra escena. Ambas están situadas a la derecha de la linea. Por eso en esta situación no hay salto de eje, al menos no del importante en este caso, que sería el eje 2.

Esto tipo de situaciones es muy habitual dentro del cine y se da siempre que hay dos o más personas en movimiento. Veamos este ejemplo nuevamente de la película Los increíbles. Si vemos el fragmento entre el segundo 44 y 58 vemos una conversación entre Mr. Increíble y Edna mientras éstos caminan.



Al igual que ocurría en nuestra escena del coche, dependiendo de si interviene uno u otro, la dirección del plano se invierte. El esquema sería el siguiente.


Desde el momento en que priorizamos el eje entre Mr. Increíble y Edna (eje de acción 2) sobre el del movimiento de avance de los personajes, el eje de acción 1 se invierte constantemente. Tal y como ocurría en la escena del coche, nos toca priorizar cuál de los dos ejes interesa más, y la respuesta es clara: el que marque la intencionalidad de los personajes. Si lo importante de la escena transcurre en la acción entre Mr. Increíble y Edna, que el sentido de la dirección salte de un plano a otro es el pequeño precio que tendremos que pagar por el bien de la situación principal.
Os comparto el trailer de la película When Marnie was there, que la verdad me ha dado muy buena pinta. Disfrutadlo porque tal vez sea la última película de Ghibli (se hace un nudo en el estómago solo de pensarlo), después que el estudio japonés anunciara un periodo pausa de su departamento de animación, coincidiendo con a retirada de su gran baluarte Hayao Miyazaki.



El trailer de When Marnie was there, dirigida por Hiromasa Yonebayashi, pinta tal que así.



Visto en Cartoon Brew
La primera vez que que oí hablar de Millenium Actress debió ser como en 2005 o 2006. En aquella época yo estaba cursando el máster en animación de la Pompeu Fabra aquí en Barcelona, y un compañero del máster, Carlos Flete, me la recomendó. Reconozco que en aquel momento me dio pereza meterle mano y la guardé en un cd (ni siquiera dvd) que su vez lo guardé en una cartuchera de dvds (ni siquiera de cds), que a su vez guardé en un cajón. Es decir, que tenía la peli muy bien guardada (y olvidada), y así ha estado hasta el día de hoy. No es que el cine japonés me dé pereza, porque no es así. Todo lo contrario, me encanta. No es que Satoshi Kon me retraiga lo más mínimo. Soy un gran fan de Paranoia Agent y Papryka. Pero por alguna razón mi cabeza se estaba dando su tiempo con esta película para verla en el momento justo y de la forma adecuada para poder valorarla como se merece, un autentico películón.



Como todas las grandes historias, ésta tiene algo de de circular, y la misma persona que en su día me recomendó Millenium Actress, conocedora de mi fascinación por el montaje, me recomendó este vídeo que os comparto a continuación y en que habla brevemente del montaje en la filmografía de Satoshi Kon y de su influencia en directores como Aronofsky o Nolan.



En cuanto encontré un momento de tranquilidad para poder verlo con detenimiento, lo hice y madre mía como entró. Como cuchillo en mantequilla. Nuevamente sentí la fascinación que siempre siento por el trabajo de Satoshi Kon y las ganas de ver Millenium Actress crecieron tanto que después de diez años guardada en un cajón, tocó desempolvar la película y disfrutarla como pocas veces ocurre.

El comienzo de la peli es genial, y resulta un estupendo anticipo de lo que el espectador se va a encontrar a lo largo de toda la historia. Una narrativa realmente sorprendente y que se integra tan bien dentro de la película que como espectador la he asumido de la forma más natural posible. Hoy en día, que hemos visto tanto cine y tantas formas de contar cine, es difícil sorprenderse por la estructura de una película. Pero la verdad es que Millenium Actress sorprende, y de verdad. La narración de una historia de amor a través de la trayectoria profesional de la actriz protagonista de la historia, Chiyoko Fujiwara, resulta realmente impresionante. Hay muchas formas de contar una historia de amor, pero esta me ha enganchado desde el primer minuto hasta el último.

Otro de los aspectos geniales de la peli es el papel de los personajes dentro de la historia. No hay ni un sólo personaje superfluo y todos ellos juegan un papel relevante dentro de vida de la protagonista de la historia, a pesar de corresponder a momentos diferentes. La integración de los reporteros en los flashbacks es realmente preciosa y cómo se van uniendo poco a poco a la historia de la protagonista todos ellos es increíble. Le da una unidad a toda la narración que cuando acaba la peli el espectador tiene sensación de plenitud. Y eso es muy guay :)

Si el cine japonés tiene el estereotipo de ser lento, Millenium Actress lo rompe a golpe de frenetismo, apoyado estupenamente por la banda sonora de Susumu Hirasawa. Es una historia que no para ni un momento y que se ayuda de un montaje plagado de elipsis enormes, pero genialmente trabajadas que te trasladan de un año a otro con una naturalidad impresionante. El vídeo posteado arriba da algunas pinceladas sobre esto pero que no se termina de entender si no se ve la película. Si hubiese que destacar una característica o definir Millenium Actress de de alguna forma, elegiría la Fluidez. Es una película que de arrastra, que fluye y que el espectador simplemente se deja llevar para una aparente fantasía que no es tal, porque es el relato autobiográfico de la protagonista a los reporteros que le hacen la entrevista. Pero la forma de narrar la historia traslada a un mundo realmente "fantástico".

Definitivamente, Millenium Actress me ha parecido una súper película y el trabajo de narración de Satoshi Kon sencillamente maravilloso. Así que gracias señor Kon por esta estupenda película, y muchas gracias señor Flete por su maravillosa recomendación. Siento que mi gratitud llegue con diez años de retraso :)