El doble eje de acción

En el tercer episodio de la serie Flying Squirrels, en la que actualmente estoy trabajando, había una situación en la que un comercial de una empresa de venta de cámaras fotográficas, recogía en su coche a Muyi San para acercarlo a la ciudad. Una vez dentro del coche hay una conversación entre el vendedor y el enigmático Muyi San que planteamos en el storyboard de la siguiente manera.


Si nos fijamos en el plano 103 y 104 (también en el 109 y 110 sirve como ejemplo) vemos como cambia el sentido de la marcha del coche. Mientras que en el plano 103 el coche avanza de derecha a izquierda de plano, en el 104 lo hace de izquierda a derecha. Y entonces nos surge la célebre duda, ¿nos estamos saltando el eje?

La Regla del eje (o de los 180º como también se conoce) es una regla narrativa que nos permite ubicar físicamente a los personajes (o cualquier elemento) de forma coherente a lo largo de una escena. El no seguir esta regla hará que con el cambio de plano pueda existir cierta confusión espacial sobre dónde se encuentra tal o cual personaje.
Pero bueno, para que nos podamos saltar nuestro eje, antes debemos saber qué es y cómo delimitarlo. Para elo vamos vamos a coger esta escena de la película Los increíbles en la que Edna discute con ElasticGirl.



Vamos a ver un pequeño esquema de lo que sería la planta con las líneas de acción y la ubicación aproximada de las cámaras de este escena.



La línea discontinua que une a los personajes representaría el eje de acción, y como vemos en esta escena todas las cámaras están posicionadas a la izquierda del eje. De haber cruzado alguno de los planos el eje, se hubiese invertido la posición de los personajes y hubiese desubicado al espectador con respecto a la situación de los personajes en el espacio.

Una vez que hemos explicado un poco el tema del eje de acción, volvamos a nuestra escena de Muyi San y el Comercial. Nos habíamos quedado en que de un plano a otro el sentido de la marcha del coche se invertía, y que por tanto nos había surgido la duda de si nos estábamos saltando el eje o no. Cuando me encuentro en una situación así siempre suelo buscar alguna referencia que me pueda despejar la duda, y qué mejor que recurrir a los clásicos. Cuando pienso en una conversación dentro de un coche siempre me viene a la cabeza aquella conversación entre John Travolta y Salmuel L. Jackson en la peli Pulp Fiction sobre hamburguesas y del nombre del Cuarto de libra en Francia (si habéis visto la peícula seguro que os acordáis). Así que a por ella nos vamos.



Como vemos, en esta escena de Pulp Fiction ocurre lo mismo que en nuestra escena. Dependiendo del personaje que intervenga, la dirección del coche varía de izquierda a derecha de plano, o viceversa. Después de ver un par de referencias más dimos el asunto como bueno. No hay salto de eje por tanto, y seguimos con nuestro trabajo. Si el gran Tarantino lo hace, quién somos nosotros para contradecirlo.

Sin embargo, una vez que llegué a casa y tuve cierta tranquilidad para pensar en la situación, me hice un esquemita para reflexionar un poco sobre el porqué de todo esto. Para simplificarlo, empecé con un solo individuo en el coche. Aquí la línea de acción está clara, la atención del personaje está puesta en la carretara y la linea de acción sigue la mirada del personaje y la dirección del coche. Todo coherente hasta ahora.


Si en una situación como ésta, situamos cámaras a un lado y el otro del eje (como hemos hecho en el ejemplo con la Cámara A y B), nos estaremos saltando el eje, cambiaremos el sentido de la marcha del coche de derecha a izquierda, y confundiremos al espectador, que ya no sabrá si el coche va para Cáceres o para Valencia. En este tipo de situaciones es importante mantener todas las cámaras a uno de los lados del eje, para que el sentido del coche sea siempre el mismo y evitar la confusión.


Una vez que tenemos esto claro, vamos a complicar un poco la cosa añadiendo un segundo personaje en el coche. ¿Qué cambia con respecto al ejemplo anterior, para que ahora no haya salto de eje? Pues tan sencillo como que el eje de la acción varía. En esta escena contaríamos con un doble eje de acción y usaríamos uno u otro dependiendo de la intencionalidad de los personajes.



Al estar los personajes dialogando entre sí, el eje de acción en marcha es el rojo (o número 2). El interés en este momento no está en la marcha del coche, sino en la interacción de Muyi San con el
Vendedor. Por este motivo delimitaremos una línea de acción entre ambos personajes. Lo importante ya no es la dirección del coche, sino la posición de los personajes entre sí. Y como se ve en el esquema de arriba ahora sí que nuestras cámaras respeta este segundo eje de acción de nuestra escena. Ambas están situadas a la derecha de la linea. Por eso en esta situación no hay salto de eje, al menos no del importante en este caso, que sería el eje 2.

Esto tipo de situaciones es muy habitual dentro del cine y se da siempre que hay dos o más personas en movimiento. Veamos este ejemplo nuevamente de la película Los increíbles. Si vemos el fragmento entre el segundo 44 y 58 vemos una conversación entre Mr. Increíble y Edna mientras éstos caminan.



Al igual que ocurría en nuestra escena del coche, dependiendo de si interviene uno u otro, la dirección del plano se invierte. El esquema sería el siguiente.


Desde el momento en que priorizamos el eje entre Mr. Increíble y Edna (eje de acción 2) sobre el del movimiento de avance de los personajes, el eje de acción 1 se invierte constantemente. Tal y como ocurría en la escena del coche, nos toca priorizar cuál de los dos ejes interesa más, y la respuesta es clara: el que marque la intencionalidad de los personajes. Si lo importante de la escena transcurre en la acción entre Mr. Increíble y Edna, que el sentido de la dirección salte de un plano a otro es el pequeño precio que tendremos que pagar por el bien de la situación principal.

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