Tokyo Godfathers, una historia maravillosa de personajes maravillosos

No es la primera vez que pongo como ejemplo una película de Satoshi Kon ni a buen seguro que será la última. Las historias del fallecido director japonés me vuelven loco por lo maravillosamente construidas que están. En este caso, Tokyo Godfathers, me encanta además de por su maravilloso guión, por lo interesante que son los tres personajes principales. Hana, Gin y Miyuki tienen en común un pasado cargado de conflictos y una vida marcada por unas decisiones que les ha llevado a convertirse en tres mendigos que vagan por las calles de Tokyio sin más compañía que la que se ofrecen entre sí.



Si en la vida real decimos que la primera impresión es la que cuenta, en el cine con muchísimo mayor motivo. En una película tan sólo contamos con una hora y media o dos horas para aportar toda la información de los personajes, para empatizar con ellos, creérnoslos, amarlos u odiarlos, y sentir toda la evolución que sufren con el transcurso de la trama. Noventa minutos no es mucho tiempo para conocer de verdad a un personaje, pero éste es precisamente uno de los grandes retos a la hora de contar una historia. Posiblemente el mayor de los retos. En la vida real nos podemos permitir el lujo de conocer a las personas con el tiempo, días, semanas o incluso o años, pero no en el cine. Si no te crees el personaje, no hay historia. Si malinterpretas sus motivaciones, no hay historia. Es imposible empatizar y sentir un personaje que no es verosímil y, sobre todo, que no es claro. Por tanto, la primera información que recibimos de los protagonistas es clave para entender cómo son, y qué es lo que desean conseguir. En este sentido, Tokyo Godfathers me parece una maravilla que me gustaría compartir. El siguiente vídeo corresponde a los cinco primeros minutos de la película, hasta la llegada del detonante que da inicio a la trama. Son cinco minutos cargados de información y de matices sobre los tres protagonistas de la historia en los que podemos entender claramente el papel que cada personaje juega en relación a los demás. Sin liarme más,  Tokyo Godfathers comienza tal que así.



Espero que los cinco primeros minutos os hayan enganchado lo suficiente como para querer ver el resto de la película. Y sin duda os lo recomiendo, porque para mí es un peliculón, con muchísimo ritmo y con una historia súper interesante. La trama del bebé no es más que una excusa para profundizar en unos personajes llenos de misterios, complejos y conflictos sin resolver. En cualquier caso, hayáis visto la película o no, intentaré que ninguno de mis comentarios estropee ninguna de las tramas importantes por si tenéis intención de verla en el futuro. 

Esta es una de esas historias donde el peso de la trama no recae en un único protagonista, como también ocurre en otras historias, como por ejemplo en Toy Story con Buzz y Woody, o en Monster S.A con Sulley y Wazowsky. Un protagonismo más coral que, sin embargo, no impide que siempre haya un personaje con un poco más peso que el resto, que en el caso de Toy Story sería Woody, en Monster S.A Sulley, mientras que en Tokyo Godfathers sería Hana. En esta escena de la imagen de arriba la vemos completamente conmovida viendo la representación navideña, mientras que el resto del público está muerto de aburrimiento. Además de un estupendo ejemplo de cómo dirigir la mirada por contraste, éste es un plano maravilloso porque aporta un montón de información sobre la protagonista de la historia. Un personaje muy emocional, con valores altamente familiares en una sociedad (representada por el resto de los espectadores) donde estos valores más tradicionales se encuentran completamente en crisis. La puesta en escena aquí me parece brillante. Y especialmente, porque a la izquierda de Hana, con la cabeza completamente caída, está precisamente otro de los protagonistas de la historia, Gin. Sin embargo, en esta primera aparición el director ha querido priorizar el papel del protagonista principal sobre todo, y especialmente sobre el coprotagonista, al que directamente evita que se le vea la cara. Acting que además va en completa coherencia con el personaje, porque en esta sociedad cínica y de pies de barro, Gin está a la cabeza. 

La actitud insolente de Gin se refleja muy bien a continuación, mientras escucha el sermón del sacerdote. Qué diferente es la actitud de Hana, que escucha con total atención, con respecto a la de Gin, que responde con comentarios jocosos al sermón que hace el cura y que le hace ganarse el reproche de Hana.  Es el primer momento de muchos en el que veremos el diferente carácter de ambos personajes.



En la siguiente escena Gin y Hana hacen cola para conseguir el plato de comida. Una primera aproximación a la condición social de los personajes, que se ven obligados a recurrir a comedores sociales para llevarse un bocado a la boca. Sin embargo, el principal objetivo de esta escena no es tanto éste como el de desvelar que Hana es transexual. Descubrimos a su vez un personaje que afronta la adversidad con total optimismo y vitalidad. En ningún momento se siente que Hana tenga el menor problema ni acritud con su situación y simplemente la acepta de forma alegre y sin darle mayor importancia. Nuevamente vemos la diferente actitud entre ambos personajes. Los comentarios cínicos e hirientes de Gin contra la vitalidad de Hana, a la que no parece afectarle nada.


Y que importante es el acting y la animación para conseguir crear personajes creíbles. En esta escena podemos ver como la animación expansiva y exagerada de Hana, completamente coherente con su carácter, contrasta con el acting muchísimo más controlado de Gin, un personaje mucho más introspectivo. Con tan sólo un par de fotogramas (imagen de arriba) se puede sentir ante qué tipo de personajes nos vamos a encontrar.




A continuación hay un par de planos generales que ubican a los personajes en una gran ciudad (Tokyo en este caso) antes de presentar al tercer protagonista de la historia, Miyuki. Una niña con un carácter bastante complicado y con un fuerte desprecio por la sociedad en la que vive. Qué mejor manera de presentar este personaje que abriendo la escena con los planos de la ciudad (sociedad) que tanto rechaza, justo antes de ver cómo se dedica a escupir a los viandantes que la transitan mientras dice eso de Te los mereces.
De esta forma el director ha usado los planos descriptivos de la ciudad con un doble fin. Por un lado  ubicar la historia y a nuestros vagabundos en un espacio concreto y, por otro lado, con la intención dramática de ayudar a definir el personaje de Miyuki. Este tipo de recursos son muy habituales en las historias de Satoshi Kon y me parece precioso el mimo con el que trabaja estos detalles y cómo entrelaza toda la información de una forma tan natural.



Y así es como se nos presentan a los tres vagabundos protagonistas de la historia. Son tres elementos independientes, pero en la película trabajan como equipo, e indirectamente como familia, que es el gran tema que trata la historia. La familia que ya no tienen y que ha tenido que reconstruir de alguna forma. Es precioso como en la película los personajes realmente funcionan cuando se encuentran juntos e interactuando entre sí, al ser el contraste entre sus diferentes personalidades lo que permite descubrir cómo realmente son y el rol que juegan los unos en relación a los otros. Y esto se ve claramente en la escena en la azotea, donde Hana reprocha a Miyuki ciertos comportamientos, ejerciendo su papel de madre y de líder, mientras que Miyuki y Gin no dejan de pelearse.



Según vas viendo la película te das cuenta de que es difícil imaginarse los personajes por separado, y es precisamente esto lo que los hace tan interesantes. Cada uno de ellos tiene un rol que jugar dentro del grupo y, por supuesto, dentro de la trama. En un post que escribí hace algún tiempo titulado La construcción de personajes en Big Hiro 6 hice algunas críticas que conectan muy bien con todo lo que comentamos hoy aquí. En aquella ocasión, comentaba algunos aspectos de los personajes de esta película que me parecía que los hacía parecer inverosímiles, en el caso del protagonista Hiro, o directamente irrelevantes en el caso de algunos de los aliados. Aquí en Tokyo Godfathers, la crítica sería completamente la opuesta. Los personajes tienen todo el peso de la historia, resultando la trama principal de la búsqueda de la madre del bebé una simple excusa para explorar en los personajes y en sus conflictos pasados. Esto es lo interesante de la película. ¿Qué ha llevado a los personajes a haber caído en tal degradación hasta convertirse en los vagabundos que son hoy?







Si queréis descubrirlo no dejéis de ver Tokyo Godfathers en caso de que aún no hayáis tenido la oportunidad de hacerlo. Es la historia maravillosa de unos personajes maravillosos. Espero que la disfrutéis tanto como yo :)
 

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