Life Animated, o cómo entender el mundo a través de la animación


Para mucha gente el cine es un mero entretenimiento, para mucha otra es una forma de expresión y de entendimiento de este mundo nuestro. No creo que una sea mejor que otra. Quien no ponga su corazoncito en el cine, a buen seguro que lo pone en otra cosa. Cada uno en función de sus aptitudes se comunica con el mundo como quiere, puede y sabe. Y este es el caso de Owen Suskind, el protagonista de  Life, Animated, un chico que sufre un autismo severo que le lleva a perder el habla y a desconectar totalmente del mundo que le rodea. Mejor dicho, casi totalmente.



Di con esta película hace un par de semanas. El título, Life Animated, era lo bastante sugerente como para lanzarme a verla sin más. Sin tan siquiera leer la sinopsis. Es algo que me encanta. Escoger una película a ciegas, simplemente por la sensación que provoca el título y la portada, e ir descubriendo poco a poco hasta donde me lleva. Es cierto que a veces me he llevado un buen bofetón de aburrimiento, pero muchas otras me ha permitido encontrarme con historias tan emocionantes como la de Owen Suskind, una persona que transporta el SENTIDO del cine hasta las últimas consecuencias.

Owen Suskind

A la edad de tres años Owen fue progresivamente dejando de comunicarse con su entorno hasta llegar a un punto donde la desconexión fue absoluta. Ni sus propios padres o hermano han podido tener jamás una conversión con él. Owen no es capaz de comunicarse con nadie. Al menos con nadie real.


El caso de Owen es absolutamente excepcional, porque se trata de superar (o paliar) una patología tan misteriosa como el autismo a través de la animación. A través de la ficción. Personajes inventados que resultaron para él un mejor espejo del mundo que la propia realidad. Demasiado abrumadora, demasiado compleja. ¿Acaso no es precisamente ese el sentido de la animación, el cine, la literatura o cualquier forma de ficción? Ser capaz de identificar emociones muy complejas y, a través de narrativa, acciones y diálogo, convertirlas en algo concreto y asimilable. Ponerle nombre y límites a las emociones. Hacerlas palpables para poder trabajar con ellas, manejarlas o incluso convertirlas en personajes.


Inside Out / Pixar

Me ha encantado Life, Animated por la historia de superación personal, pero sobre todo porque me ha hecho reflexionar sobre el papel del cine en nuestra sociedad. En realidad no sólo del cine, de todas las historias. El caso de Owen es extremo, porque él no podía interpretar más realidad que la de la ficción (y más concreto aún, la ficción de Disney), mientras que para la mayoría de las personas el cine es sólo un input más. Pero el hecho de que parte de nuestra realidad esté construida por la ficción, me parece absolutamente mágico.

Life, Animated



¿Cuántas veces se habrá escuchado eso del daño que ha hecho Disney en lo que respecta a las expectativas románticas de la gente? Esto da para plantear todo el tema de si es antes el huevo o la gallina y debatir  si son las expectativas que ya tenemos preestablecidas las que generan esas ficciones, o es la ficción la que provoca las expectativas inalcanzables? Un debate infinito y de difícil respuesta. Sin embargo, el otro día hablaba con un amigo que recientemente lo acaba de dejar con su pareja y que estaba lógicamente pasando un mal momento. Me estaba comentando lo mal que se estaba sintiendo y terminó diciendo que ojalá hubiera algo que le permitiera borrar de su cabeza toda la relación con esta persona. No pude evitar comentarle que hay una película llamada Olvídate de mí, maravillosa por cierto, en la que lo que él planteaba es posible. A partir de ahí nos pusimos hablar de la peli y de lo que supondría esa ficción en la vida real, e incluso si pensándolo detenidamente, haríamos algo así. ¿Qué consecuencias tendría? ¿Qué supondría eludir esa responsabilidad? Esto es sólo un ejemplo, pero es algo hacemos constantemente (al menos yo lo hago). Recurrir al cine, los cuentos, las historias para entender lo que nos sucede y cómo nos sentimos.

Olvídate de mí / Focus Features


Son muchas las situaciones que nos ocurren en nuestra vida y que la puedes identificar con historias de ficción (y viceversa). Es en ese momento, en el que puedes conectar ficción con realidad, que te das cuenta lo bien que el autor ha sabido capturar la emoción (en el caso de Olvídate de mí, el dolor de la ruptura) y convertirla en una historia maravillosa. En algo universal con el que muchísima gente se sentirá identificado y empatizará. Y creo que ésa es la palabra clave a la hora de contar una historia, encontrar el punto de empatía entre la historia y el público. Capturar esa emoción universal  y transmitirla a través de una historia inventada. La historia no es real, la emoción sí.

Volviendo a Life Animated, Owen encontró en las historias de Disney y en sus personajes los referentes que no era capaz de encontrar en la vida real y que le han permitido madurar y asumir su responsabilidad como adulto.

El rey León / Disney 


Os comparto para terminar una entrevista donde director (Roger Williams) y productora (Julie Goldamn) de la película comentan cómo fue la experiencia de trabajar con Owen Suskind en esta impresionante historia medio real, medio ficción.



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